El cineasta francés Georges Méliès realizó en 1903 este corto en el que explora las paradojas de la vida y la muerte desde una perspectiva muy peculiar.

Un príncipe egipcio perdió a su amada esposa. Ofreció a un monje una gran cantidad de dinero a cambio de que la reviviera, al menos para darle un beso más. Después de algunos raros intentos, el príncipe descubrirá que el umbral de la muerte no tiene camino de regreso.

vía The Public Domain Review

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