Reseña: Death Stranding en PC – “¡Alguien póngale correa a Kojima!”

| 4 de octubre de 2020
¡Qué difícil es reseñar una experiencia tan bien hecha, pero que ofrece una jugabilidad monótona y a la vez adictiva!

Death Stranding es un juego muy raro que es difícil de recomendar a todo tipo de público.

Esta experiencia es, en resumen, una especie de simulador de senderismo que relata una historia muy compleja que se desarrolla a través de un gameplay especialmente refinado y un apartado técnico de la más alta orden.

Detrás del concepto general y diseño de Death Stranding está Hideo Kojima, diseñador de videojuegos responsable de clásicos como Policenauts, Snatcher, Zone of the Enders y por supuesto, Metal Gear.

En Death Stranding seguimos la historia de Sam Porter Bridges, interpretado por el actor Norman Reedus, quien es una especie de mensajero que tiene que atravesar Estados Unidos de costa a costa para “reconectar un país dividido” entregando paquetes.

No te voy a mentir, en este juego pasarás muchas horas mirando largas escenas prerrenderizadas que pronto querrás saltarte, y atravesando a pata larguísimos tramos de terreno accidentado y ciudades abandonadas, principalmente.

En algún punto del juego puedes montar una motocicleta y hasta un carrito, pero lo limitado de los caminos decentes, hará que optes por atravesar el país caminando o corriendo.

Al principio esto podría ser un disuasor para muchos jugadores, pero a veces estas largas y solitarias caminatas se acompañan del excelente soundtrack del juego y de visuales impresionantes que solo un juego AAA podría tener.

La verdad, la historia es larga y muy lenta, y salvo las excelentes actuaciones de voz y la pulcra presentación de casi todo lo que ves en pantalla, hay pocas cosas que ver o hacer.

Siento que este juego es raro y complejo solo por serlo y que esto es el resultado de darle el mando total a alguien como Hideo Kojima, que será buen diseñador de juegos e historias, pero que sí necesita que alguien le ponga un alto en algunas cuestiones, como a George Lucas, que creó un universo increíble que seguimos disfrutando, pero que casi lo arruina en las precuelas, cuando no tuvo a nadie que le dijera “oye, creo que deberíamos tomar otro camino en este aspecto o en este otro, ¿no crees?”.

¿Por qué digo que el juego es “raro solo por serlo”?

  • Durante cierta parte del juego, usas tus desechos para defenderte de los enemigos
  • El tema de los BBs que son hijos de madres inertes
  • La apariencia de personajes como Die-Hardman
  • El mismísimo concepto de los “repatriados” y los “DOOMs” y todo eso
  • Que Sam rompa la cuarta pared constantemente
  • Lo de la sangre en las cuerdas para hacer amarras
  • Eso de entregar paquetes para “salvar Estados Unidos”
  • La secuencia por la que tienes que pasar cuando mueres
  • Los nombres de casi todos los personajes

No me malinterpretes, el juego está tan bien diseñado, que es entretenido solo ir del punto A al punto B, intentando no caer ni dañar los paquetes que llevas o escapando de tus enemigos.

Hablando de enemigos, la mayoría se dividen en dos: los sobrenaturales que te intentan arrastrar cuando “pasas por su zona” y las MULAs, que no son más que mensajeros enemigos que intentan quitarte los paquetes.

Hay seis peleas con jefes, pero fuera de esto, en casi todo momento querrás evitar el conflicto.

A veces el jugador tendrá que tomar decisiones “difíciles” o “polémicas”, así como ir mejorando su reputación y popularidad como mensajero, pero la verdad, nada de lo que hagas cambiará el final del juego o tus relaciones con los personajes, ya que el argumento es fijo y el final es único.

Esto me hace preguntarme si hay realmente alguna motivación para alcanzar la mejor calificación, para planear con más detenimiento mis rutas de entrega o para dedicarle más tiempo a Death Stranding del que debería.

Lo más interesante que descubrimos en esta caminata es la historia, una vez que soportas varias horas de tareas monótonas y llegas a los capítulos finales del juego, algunos combates y el alto nivel de interactividad que hay tanto en el campo abierto, cuando te ayudas de las herramientas que otros jugadores dejaron en tu camino o en tu habitación, donde Sam llega a romper la cuarta pared haciéndole señas directas al jugador para que le preste especial atención a algo en particular o tomando bebidas energéticas en un claro ejemplo de cómo no hacer product placement por lo agresivos que es.

Death Stranding es un juego para el paciente y para quien esté dispuesto a fumarse varias horas de caminar, caminar y caminar sin que muchas cosas pasen en el camino.

El mundo en el que Sam Bridges se desenvuelve, es uno triste y vacío que llega a regalar escenas naturales espectaculares, pero que no ofrece mucho qué hacer más allá de recolectar cosillas en el camino y evitar el conflicto.

Vaya, este es un sandbox muy vacío que recuerda mucho al de Metal Gear Solid V de 2015, pero que dentro del contexto del juego, tiene sentido que no tenga muchos habitantes.

Creo que Kojima es alguien con muchas ideas buenas y un claro concepto de cómo diseñar un juego entretenido y de calidad superior, pero al que se le debe poner un alto en ciertos aspectos, porque si no acaba creando un juego tan raro como Death Stranding, en el que ni los actores que participaron saben bien de qué va la historia.

Estaría bien si este concepto se hubiera desarrollado como una experiencia independiente para cierto tipo de público, pero no como un título AAA con un presupuesto tan alto, que requería de una aceptación mucho más amplia para convertirse en una apuesta redituable para Sony, que puso el presupuesto de producción y promoción.

Death Stranding es un proyecto muy bien ejecutado en el nivel técnico, pero por el cual no querré volver a pasar en mucho tiempo, debido a que no tiene un ritmo que me parezca atractivo o divertido.

Es claro que Kojima quería contar una historia primero y luego hacer un videojuego, por lo que creo que Death Stranding habría funcionado más como una serie o película, que como experiencia interactiva.

Celebro lo bien que están representandos los distintos actores y celebridades del mundo real que interpretan sus raros papeles en esta historia. Tanto en consolas como en PC, los modelos lucen increíbles, mientras que el mundo te arranca el aliento de lo bien construido que está y lo realista que luce, pero repito: este es un mundo vacío con poco que ofrecer.

Especialmente en PC, los detalles del juego, que son muchísimos, salen a relucir bastante. Cada pelo del brazo de tus jugadores, cada lágrima y cada elemento de tu uniforme está excelentemente representado en el juego.

El mundo, con su pasto, sus rocas, sus arroyos y flora, luce increíblemente detallado en PC, mientras que los efectos del clima: el paso de nubes, la neblina, el Sol en el horizonte y la dinámica líquida del quiralio, están animados a un nivel alucinante.

Lo mismo puedo decir de las expresiones faciales de los personajes y el montaje de cada escena, que son de calidad cinematográfica.

Si pudiera resumir este juego en una frase para que sepas exactamente qué sentí jugándolo, diría que es un diorama hermoso, lleno de detalle y con peso propio, pero en el que no pasa absolutamente nada de interés y que al poco rato, te pierde.

Reconectar Estados Unidos no es un objetivo lo suficientemente relevante como para mantener a todo tipo de público interesado en este juego y si me preguntas si vale la pena apostarle a esta experiencia, diría que no.

Creo que si Kojima hubiera tenido un contrapeso creativo en el proceso de desarrollo, Death Stranding habría sido una experiencia mucho más fluida que hubiera atraído a un número mayor de gente… y no me salgan con que este fue diseñado desde el principio como “un juego solo para el culto y la élite intelectual”, porque de haber sido así, Sony no lo habría anunciado como el blockbuster del verano.

Me gustó que la relación entre el personaje principal y el BB que lo acompaña estuviera tan bien planteada y que incluso la forma en la que Sam y el jugador se complementan, se vaya fortaleciendo a lo largo de todo el juego.

Conforme avanzamos por los capítulos, vamos aceptando a Sam como un colega que nos ha acompañado por tanto tiempo y que ha sufrido tanto junto a nosotros, que podríamos considerarlo hasta nuestro amigo.

Me gustó el personaje de Sam Porter Bridges y también el interpretado por Guillermo del Toro, aunque en ocasiones llega a ser especialmente raro sin razón alguna. Pero fuera de esto, el resto de los personajes, villanos y situaciones, se me hicieron flojos y poco memorables.

Lo bueno
  • Presentación de altísimo nivel y suma atención al detalle
  • Gameplay que a pesar de ser monótono, llega a ser entretenido
  • Apartado gráfico excepcionalmente bueno (todavía más en PC)
  • Del mejor audio y actuaciones de voz en la industria
  • Excelente captura de movimiento y representación facial de los personajes
  • Efectos climáticos creíbles y muy bien logrados
  • Me gusta el sistema de likes y el poder ir abandonado apoyos  para otros jugadores
Lo malo
  • Interfaz atascada de texto que agobia al jugador
  • Historia floja con un nivel innecesario de complejidad
  • A excepción de Sam, BB y el personaje de Del Toro, el resto del reparto está de hueva
  • Product placement y cameos de celebridades que distraen bastante
  • Vas a pasar muchas horas viendo cutscenes larguísimos de gente hablando
Mi verdad
  • Hideo Kojima es un creador que necesita un contrapeso creativo y técnico para orientar sus ideas y transformarlas en un videojuego mucho más divertido y se sienta menos como una tarea engorrosa por cumplir.
  • Este es un título tan pesado, que lo recomiendo jugar solo en pequeñas dosis
Veredicto

Creo que Death Stranding no se convertirá en una experiencia que uno querrá repetir en mucho tiempo y quien tan pronto acabe la aventura principal, lo abandonará en favor de un juego con más enfoque en el gameplay y menos en la narrativa, que ni tan buena es, para ser sincero.

Tengo sentimientos encontrados con esta experiencia, ya que llega a ser entretenida, pero no lo suficiente como para mantenerme enganchado el tiempo necesario para fumarme todas las escenas en las que no muevo un dedo, las larguísimas sesiones de diálogo expositorio, que demuestra lo maleta que llega a ser Kojima cuando no tiene a alguien que supervise sus guiones, y las monótonas sesiones de caminata que tengo que completar para que mi mono entregue un maldito paquete y se acerque un poco más al final del juego.

Esta reseña de Death Stranding fue hecha jugando con una PC GameFactor CSG550 con procesador Intel Core i5 8400, con 16GB de RAM y tarjeta gráfica Nvidia RTX 2060 GDDR6 de 6GB de memoria de video.

Las capturas que ves en pantalla se hicieron gracias al GeForce Experience.

Jugamos usando un monitor MSI Optix G24C de 144hz y Configuración Máxima a FullHD.

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