La portada de La Muerte de Superman

La película de La Muerte de Superman es la mejor adaptación de esa historia hasta ahora, pero eso tampoco significa mucho.

Mi conocimiento sobre cómics es tan pobre como mi conocimiento sobre cálculo infinitesimal, pero lo que si puedo decir es que cuando tenía ocho años y leí La Muerte de Superman, muchas viñetas se quedaron grabadas en mi cabeza. Desde la ilustración que aparece en la icónica portada, que imita a todas luces la composición de la Piedad de Miguel Ángel, hasta la ilustración de la capa desgarrada de el Hombre de Acero agitándose en un palo, como si se tratará de la bandera de una nación derrotada.

El trabajo que desarrollaron el editor Mike Carlin y los escritores Dan Jurgens, Roger Stern, Louise Simonson, Jerry Ordway y Karl Kesel trajo de vuelta el interés por los cómics de Superman, pues en aquel momento la saga necesitaba revitalizarse con urgencia, debido al poco entusiasmo que los lectores de historietas mostraban ante el superhéroe por antonomasia. ¿Y qué mejor manera de hacerlo que matando al dios de dioses de DC? La muerte de Superman, Un mundo sin Superman y El regreso de Superman fueron una serie en tres actos que devolvieron, literalmente, a la vida la historia de Clark Kent y el amor del público por las historias del Hombre del mañana.

(Imagen: Warner)

Adaptaciones y más adaptaciones

Siempre he detestado a los puristas que esperan de una adaptación al cine la fidelidad de los libros y los cómics, parece que pocas veces caen en cuenta de que se tratan de lenguajes distintos, que las audiencias y las exigencias son distintas. De todas formas, deben existir algunos puntos de concomitancia entre una cosa y otra por mínimos que estos sean. El caso de La muerte de Superman no es la excepción.

Esta historia ha pasado por un par de adaptaciones y un intento de la misma. En algún punto de los años noventa, la historia de la cultura pop se cimbró desde los cimientos cuando salió a luz que Tim Burton planeaba hacer una película de Superman, que tendría como protagonista a Nicolas Cage, sin embargo, el proyecto nunca llegó a buen puerto. Lo que sabemos de este suceso, por los videos y fotografías que han ido apareciendo a lo largo de los años, es que el traje de Superman guardaba todo el gusto burtoneano y que el Kal-El que veríamos sería el de cabello largo. El mismo que aparece en la historieta de El Reino de los Supermanes. También se dijo que sería una adaptación de La Muerte de Superman, con todo y una versión de Doomsday, pero con Brainiac como villano principal.

Luego, apareció la película animada en 2007 Superman: Doomsday, la cual estaba basada en el estilo que caracterizaba las series animadas para televisión de Superman y Batman, pero con leves diferencias. La cinta reúne en un sólo arco argumental la historia de la trilogía de los cómics. Pero se desarrolla tan rápido que se queda corta ante una historia que merecía más detenimiento. Basta con decir que Superman muere en los primeros 25 o 30 minutos de la cinta.

Luego tenemos esas extrañas y pobres mezclas que resultaron Justice League y Superman v Batman: Dawn of Justice, donde Zack Snyder realizó una pobre adaptación del cómic original, regido por la premura que tenía Warner Bros por competir con Disney y su MCU. Cada una más decepcionante que la anterior, las películas echan mano de todos los recursos posibles para que Superman se muera y luego vuelva a la vida. Doomsday es el general Zod alterado por Lex Luthor y, cuando Kal-El despierta del plácido sueño de la muerte, está enloquecido porque no entiende nada y se pone al tú por tú con el resto de los miembros de la Liga de la Justicia, hasta que Lois Lane lo hace entrar en razón.

Finalmente, tenemos la última adaptación del cómic de La Muerte de Superman, cuya película animada con el mismo nombre acaba de ser lanzada por DC Comics y Warner.

(Imagen: Warner)

Una historia de amor con errores y aciertos

Antes de hablar mal de la película, es importante insistir en que se trata de una cinta superior a cualquiera de las cintas de live action de Superman que forman parte del DCEU. Aun así, pareciera que Warner trata de integrar algunas cosas de las películas protagonizadas por Henry Cavill a la trama de la película animada.

Pero vayamos un poco más lento y hablemos del arte de la película. En primer lugar, el look que muestran los personajes de la cinta convergen más con un estilo de películas de anime, con todo y las narices exageradamente respingadas, combinado con los diseños de New52. En este sentido, la estética puede gustar a algunos, en lo particular –como un ser que vive atrapado en la melancolía– me hubiera gustado un estilo algo distinto, más cercano a los noventa.

Desde el inicio vemos a un Superman mitificado como un dios amante de los humanos, y que se preocupa por mantener relaciones amistosas con todas las personas que rescata. Mientras tanto, un equipo de Lex Luthor encuentra en el fondo del mar una cápsula que tiene prisionero al terrible Doomsday, el cual, una vez que se libera mata a los exploradores marinos y a varios atlantes con excesiva sangre fría. Aquí sí, para que vean, se agradece el toque sanguinario que se mantiene a lo largo de la cinta, atributo que DC ha incorporado a sus últimas películas animadas, mientras lo deja de lado en sus live action.

El aspecto de Doomsday es muy similar al del cómic, pero comparte con la tortuga ninja gigante que vimos en Dawn of Justice algunos poderes, como la vista calorífica. De todas formas respeta el espíritu del personaje y se mantiene como un monstruo hecho para destruirlo todo a su paso, sin una historia de respaldo, es pura y dura destrucción, sin un motivo más que acabar con los habitantes de la Tierra.

(Imagen: Doomsday)

A diferencia de la historieta, la Liga de la Justicia que ayuda a Superman en su tarea para terminar con Doomsday es la clásica, y no el remedo de héroes segundones que aparecían en el cómic original. Y, la verdad, es que la aparición de los justicieros no demerita la cinta, incluso gracias a la interacción entre ellos persiste un humor que por momentos resulta grato. Por eso, en los momentos previos al enfrentamiento con Doomsday se agradece ver la interacción entre Wonder Woman y Superman, o los chistes casuales que se sueltan en la junta de la Liga de la Justicia.

Las escenas de acción son dignas de una batalla épica. La pelea entre Doomsday y Superman se acerca bastante el espíritu que se buscaba conseguir en los cómics. Ese espíritu que eleva a Superman a la categoría de Jesucristo muriendo por la humanidad, donde –y no por nada se llama Doomsday– el terrible villano representa el castigo que como mundo nos merecemos. Esta alegoría –si se quiere–, queda mucho más clara en la imagen antes mencionada de La Piedad, donde Lois Lane-Madre llora a Superman-Cristo-hijo.

Pero no nos desviemos en insistencias de este tipo. Las escenas de acción son buenas, hay cameos de los cuatro supermanes que tomarán el legado del héroe posterior a su muerte durante toda la cinta, que sirven para anunciar la siguiente entrega de las versiones animadas de DC: El Reino de los Supermanes (Reign of the Supermen). Entonces, ¿dónde está el problema? La historia de amor que propone la película, y la tensión entre Lois y Clark, es tediosa y es una mala mezcla de lo visto en el cómic, la adaptación de 2007 y las películas de Snyder.

Con la diferencia de que, en los cómics, los editores tuvieron más de tres años para plantear los problemas existentes entre Lois y Clark como pareja, e incluso por lo menos dos años antes de que Superman muriera en las viñetas, Lois ya sabía todo lo relacionado con su alter ego, vivían juntos en unión libre (algo sumamente raro en los cómics de la época) y estaban comprometidos.

La película sencillamente podría durar menos. Pero el periplo amoroso hace que todo se torne un poco soso. La tensión que se pretende crear entre el descubrimiento de Lois de la identidad de Superman, la historia de amor en sí y el suceso trágico es bastante monótono y esto la vuelve una película por momentos muy aburrida, donde todos los aciertos terminan por ensombrecerse poco a poco. Aun así, se agradecen las referencias que serán del agrado de los lectores de cómics, como la referencia a Lori Lemaris (la novia sirena de Superman), el easter egg de Lex Luthor Jr, la aparición de Bibbo Bibbowski (el mayor fan de Superman en los cómics) o los cameos de Maggie Sawyer y Dan Turpin.

Por lo demás podríamos estar ante la mejor película hasta el momento sobre La Muerte de Superman, aunque eso no significa que sea necesariamente una cinta increíble.

(Imagen: Warner)

Lo bueno
  • Es la mejor adaptación de La Muerte de Superman hasta el momento.
  • Los personajes de La Liga de la Justicia son más divertidos que en las películas del DCEU.
  • La broma sobre la relación que sostuvieron Superman y Wonder Woman.
  • Doomsday es una máquina de destrucción.
  • Las escenas postcréditos.
Lo malo
  • Es una película aburrida en muchos momentos.
  • La historia se siente larga.
  • Por momentos se parece a las películas del DCEU.
  • El final es muy apresurado.
  • El conflicto sobre la identidad de Superman y la historia de amor.
  • Lois Lane sigue sin darse cuenta que Clark Kent es Kal-El aunque sólo los diferencien unos simples lentes.

(Imagen: Warner)

Veredicto

La Muerte de Superman celebra uno de los cómics más emblemáticos de las últimas décadas. La película es preferible a cualquiera de las dos películas live-action de la Liga de la Justicia. Las peleas están muy bien ejecutadas y hasta te puedes encariñar un poquito con Superman por ser tan ingenuo, y no querer abrir su corazón. Sin embargo, esa ingenuidad hace que la cinta te llegue a desesperar por momentos y es imperdonable que la trama gire en gran medida en la decisión de Superman de revelarle su identidad a Lois Lane. Es una película que no vería con mi pareja (a menos que le gusten las cintas animadas de superhéroes), pero que me chutaría en una tardecita que no tenga nada que hacer o en la oficina para perder el tiempo. Pero no, no la compraría.

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Título: The Death of Superman

Duración: 1 hrs 21 min.

Director: Jake Castorena y Sam Liu.

Elenco: Jerry O’Connell, Rebecca Romijn, Rainn Wilson, Rosario Dawson, Nathan Fillion, Christopher Gorham, Matt Lanter, Shemar Moore, Nyambi Nyambi, Jonathan Adams y Patrick Fabian .

País: Estados Unidos.

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