Reseña: GoPro Max – por fin una cámara en 360 vale toda la pena

| 27 de abril de 2021
La GoPro Max es la primera action cam de grabación de 360 grados que vale la pena para cualquier usuario sin que pierda la cabeza

Las action cams han tenido una evolución complicada. Comenzaron como sencillos dispositivos de grabación portátiles y poco a poco han ido mejorando sus diseños, sensores, lentes y funciones hasta llegar, ahora, a las cámaras de 360 grados de grabación, algo que por fin culmina con éxito la GoPro Max.

La GoPro Max es una evolución de su modelo Fusion, además de un rediseño del concepto de la cámara en 360, que sigue ahora un poco más el diseño de la Nikon KeyMission 360, pero aprovechando todas las fallas que tuvo tanto el modelo anterior de GoPro como del de Nikon para entregar un producto mucho más pulido tanto en funcionalidad como en captura de imagen.

Esta viene equipada con dos objetivos gran angulares capaces de grabar y tomar fotografías en alta resolución y hasta con una velocidad de reproducción de 60 fps. Asimismo, puede funcionar como una action cam sencilla utilizando cualquiera de los dos objetivos con diferentes formas y aspectos combinando las diferentes distancias focales que incorpora.

Sin embargo, aunque es claro que como máquina es toda una proeza, en lo que más innova esta nueva GoPro Max es su benevolencia con el usuario, que es claramente lo más complejo que tienen todas las cámaras que pretenden grabar a 360, pues tanto la captura como la edición de esta alivia la carga y la complejidad.

La GoPro Max es una evolución del modelo Fusion | Fuente: GoPro

Captura

Grabar con una GoPro siempre ha sido sencillo. Es prácticamente una point and shoot y sus ventajas están en la ayuda de software que incorpora la marca con sus apps y demás herramientas tanto de edición como de captura.

En el caso de la GoPro Max tenemos una interfaz sumamente fluida y sencilla, completamente intuitiva y que reemplaza a los malabares que había que hacer antes con las mismas cámaras de este estilo. Asimismo, este se concentra en brinda apoyo para escenas. Es decir, GoPro comprendió los entornos en que puede ser utilizado y bajo esa misma idea configuró los ajustes para ser accesibles y rápidos de seleccionar.

Para grabar es sencillamente necesario presionar unas cuantas veces su display, seleccionar los ajustes que se requieran y listo. Puedes grabar con cualquiera de sus dos cámaras o hacer una toma de 360 (relativos) para después procesar como un solo video.

La captura de la GoPro Max va desde el FHD hasta los 6K. Sin embargo, para acceder a la resolución máxima hay que hacer ciertos sacrificios, como por ejemplo ceñirnos a los 30 FPS con un bitrate de 60 y una bajada de unos 5 fps en el 1% min, además de quedarnos con el lente estándar de la cámara, que es el esférico.

Sin embargo, el brillo de la captura de imagen con esta cámara lo encontramos en el FHD. Aquí se puede grabar hasta a 60 FPS con una total fluidez y aprovechando también los beneficios de grabar a un bitrate más bajo, lo que compensa no solo en mejoras de calidad de captura y renderizado, sino también en las de almacenaje, algo sumamente importante a la hora de conseguir material de este tipo.

Si bien es cierto que para muchos el estándar comienza a ser el grabar a 4K o resoluciones superiores, lo cierto es que estas resoluciones son más un gimmick que una realidad y la diferencia no es tan notable cuando se reproduce en pantallas, siendo que también la mayoría de los dispositivos del mundo siguen reproduciendo a FHD la mayor parte del tiempo.

Por otro lado, la construcción de la GoPro Max sigue el mismo estándar de estabilización de imagen de las demás cámaras de la marca. Un estabilizador fuerte y sumamente poderoso, pero al mismo tiempo con transiciones suaves entre movimiento y un delay natural en las mismas.

En general, tomar y capturar material con la GoPro Max es una experiencia satisfactoria, que si acaso se ve mermada por las mismas limitaciones de estas cámaras, que no son tan notorias puesto que la optimización tanto de software como de construcción buscan pulirlas para ocultarlas lo más posible, como en el caso del bajo bitrate o las limitantes de estar en 60 FPS máximo.

La GoPro Max tiene una interfaz sencilla y apta para todo usuario | Fuente: GoPro

Una cámara que sí es para cualquiera

A nivel de software la GoPro Max tiene conectividad a través de dispositivos externos como con la app GoPro Quick, que permite controlar y configurar ciertos elementos de la cámara sin necesidad de pelearse con el display que, sinceramente, puede ser un tanto pequeño para algunas personas.

Además, tiene transferencia inmediata de archivos a través de Bluetooth (aunque es bastante lenta), pero sobre todo es una gran ayuda para lograr hacer todavía más intuitivo y más veloz la configuración de la cámara tanto para una escena como para cualquier otro tipo de uso, e incluso para permitir una ventana mucho más gráfica y directa que su menú en display.

Asimismo, esto permite la transferencia de archivos un poco más directa, aunque bastante lenta por ser de manera inalámbrica. Si bien esto puede ser un tanto molesto como herramienta para gente que requiere velocidad en transferencia, es una buena ayuda para los que sencillamente quieren sacar su material y subirlo directamente a su celular.

Sin embargo, también cuenta con conectividad USB-C para transferencia de alta velocidad, que es realmente necesaria si vas a grabar en resoluciones altas o clips de larga duración, más cuando se trata de la grabación con las lentes en modo dual para el 360.

Todas estas herramientas son importantes porque aunque es cierto que GoPro es una marca dedicada a videógrafos y personas enfocadas a los deportes, esta también tiene la capacidad de ser usada como una webcam o multicam para sistemas de cámaras digitales.

Poder tener una cámara que permita esto, sencillamente, con unos cuantos botones y unos cuantos ajustes es crucial para poder hacer una cámara para un público más grande, que finalmente es la intención detrás de la GoPro Max, que simplificó todo lo que la Fusion hizo y regresó la idea de una action cam para públicos masivos desde su funcionalidad hasta su precio y diseño.

GoPro Max permite grabar desde FHD hasta 6K | Fuente: GoPro

Lo bueno
  • Diseño
  • Interfaz
  • Software de apoyo
  • Video en FHD
  • Estabilizador de imagen
  • Mejora todo lo que sus predecesoras
Lo malo
  • Grabación en 360
  • Grabación en 4K y 6K
  • La interfaz aunque intuitiva a veces es insuficiente
  • Batería pequeña
Veredicto

La GoPro Max es en definitiva un paso adelante en cuestión de cámaras de 360. Asimismo, es un avance respecto a un producto que en su momento fue muy criticado y con justa razón. Sin embargo, los pasos adelante que se están tomando también son importantes para tener en cuenta esta tecnología a futuro.

La calidad de imagen es completamente razonable respecto al estándar al que nos tiene acostumbrados de GoPro y la estabilización de imagen, en todos los modos, es completamente aceptable… pero falla cuando se trata de grabación bajo el agua (que tiene certificación para 15 metros de profundidad durante 30 minutos, aproximadamente).

Poco a poco, con el uso, la GoPro Max se entiende como una cámara fácil de usar y fácil de dominar, aunque es cierto que editar y manipular el metraje de 360 requiere conocimientos mucho más avanzados que el sencillamente cortar y subir a Internet.

Sin embargo, como un producto en el todo es completamente capaz de entregar un desempeño más que solo aceptable. Aún falta mucho para ver mejores productos en materia de 360, pero para el público en general cada vez es más fácil acceder a este tipo de tecnologías.

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La Hero9 Black también fue un gran paso para las GoPro, descubre por qué en nuestro canal de YouTube

 

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