Justice League Dark tenía todo para ser la mejor película animada de Warner y DC jamás creada… ¿qué pasó?

Cuando los maleficios creados por la magia atacan el mundo y la Liga de la Justicia no sabe qué hacer al respecto, saben que es momento de pedir ayuda a los que dominan el tema: Zatanna, una hechicera que se esconde bajo la fachada de una popular mago de escenario y John Constantine, un “detective de lo paranormal” con una calidad moral de muy dudosa procedencia. Junto con Deadman, Etrigan y Batman, ellos forman el ala mágica de la Liga: la Justice League Dark.

Pero la nueva película animada de Warner Bros. tiene una trama mucho más interesante de la que se ve en pantalla. Desde que se anunció que este equipo de super héroes mágicos de la DC llegaría al cine en una versión live-action, esta serie de cómics llamó la atención del público. Y cuando se anunció que Guillermo del Toro estaría involucrado, fanáticos y cinéfilos se unieron en cantos de alabanza. Pero las cosas no salieron como estaban planeadas y el director mexicano abandonó el barco, el proyecto estuvo en el limbo existente entre el olvido y la cancelación hasta que terminó en manos de Doug Liman (Jumper, Edge of Tomorrow) bajo el nombre de Dark Universe. A la par de ese proyecto, había también una película animada que estaría bajo la mano de Jay Oliva: Justice League Dark.

Oliva, el hombre ideal

Para muchos el nombre de Jay Oliva no les suena para nada, pero si alguien era el indicado para dirigir esta película animada era él. Su currículo como director incluye The Invincible Iron Man y Doctor Strange: The Sorcerer Supreme, para Lionsgate/Marvel, además de algunos episodios de la serie de Young Justice. Pero su trabajo más prolífico –y reconocido– es como artista de storyboards, entre los que se incluye Ant-Man y Deadpool. Oliva ha trabajado, básicamente, en todas las animaciones importantes que ha tenido DC Comics los últimos 10 años, desde All-Star Superman hasta Green Lantern: First Flight.

Toda esta información sirve para poner en contexto la sapiencia de Jay Oliva en torno al universo de los superhéroes y cómo nada, absolutamente nada, podría ser pretexto para que Justice League Dark no sea la mejor película animada de Warner y DC jamás creada, o por lo menos una de las mejores cinco.

Además, su selección de personajes está rompemadres y es interpretada por un equipo campeón de actores: Batman (Jason O’Mara, ya un clásico interprete del personaje), Constantine (Matt Ryan, el bastardo de la serie live-action), Zatanna (Camilla Luddington, los gamers la identificarán como Lara Croft), Deadman, Etrigan y Swamp Thing (Roger R. Cross), Wonder Woman (Rosario Dawson), Destiny (Alfred Molina) y Ritchie (Jeremy Davies). Nada mal para película de animación.

Una historia que promete

La reseña oficial es un poco escueta y explica sólo 5 minutos de toda la historia: “Ante los constantes ataques de las fuerzas sobrenaturales, Batman acude a pedir ayuda al investigador de ocultismo John Constantine. Este detective de lo paranormal formará un equipo junto a otros superhéroes sobrenaturales para salvar el mundo”. Como les decía al principio de estas líneas, una serie de catástrofes han estado ocurriendo alrededor del mundo, debido a que las personas están teniendo visiones demoníacas que los orillan a confundir a sus seres queridos con entes malignos. Hay un par de escenas memorables, como la de una madre tratando de arrojar a su bebé desde lo alto de una iglesia, o la de un padre a punto de matar a su familia y que ya tiene empacados (literalmente) a sus vecinos muertos en el garage.

Superman, Wonder Woman y demás miembros de la Justice League, no saben qué hacer para detener esta epidemia de alucinaciones sobre todo porque el origen de las mismas es la magia. Batman es escéptico con respecto a lo paranormal y les recrimina que no saben qué hacer debido a su falta de humanidad, pues pierden más tiempo sobrevolando las calles que conociéndolas. En resumen: “les hace falta ver más Bax”.

Debido a un críptico mensaje, Batman parte en búsqueda de John Constantine, con ayuda de Zatanna y Deadman. Por su parte, Constantine se encuentra junto a Jason Blood/Etrigan jugando póker con un trío de demonios, a los que les gana la “Dream Stone”, una piedra milenaria que parece ya no tener poderes. Luego de sortear adversidades mágicas, Batman, Zatanna y Deadman llegan a la Mansión del Misterio, hogar de Constantine. Una casa viva en la que se almacenan todas las piezas mágicas que ha logrado obtener John (ya sea robándolas o rescatándolas) y que está custodiada por Black Orchid (una nueva versión del personaje, más parecida a Vision de los Avengers).

A partir de aquí inicia el viaje del equipo (al que Constantine no quiere dirigir) para encontrar el origen de la epidemia de visiones que ataca a la humanidad y los llevarán a encontrarse en su camino a Swamp Thing, Felix Faust, Destiny, Merlin y otros personajes provenientes del pasado de Constantine, que les ayudarán o se interpondrán en su camino para derrotar a un enemigo milenario. Contarles más sería arruinarles la trama.

DC no sabe qué hacer con sus personajes

Unos párrafos más arriba mencionábamos la importancia de Oliva dentro del mundo de la animación, y hacíamos énfasis a su trabajo como creador en general, con el fin de que se dieran cuenta de que nada podría impedir que Justice League Dark alcanzara un lugar digno dentro de las historias animadas, por más que su destino sea el mercado en video. Pero tristemente tenemos que admitir que Justice League Dark no es la mejor película animada de Warner y DC. Y eso es una lástima.

Es una lástima que teniendo un director que conoce la importancia de tener un buen storyboard, dicho elemento parece ausente en muchas partes de la historia. Por poner un ejemplo, hay una escena en la que hablan del “tráfico” enloquecedor de la ciudad para que al abrir la toma se vean las calles vacías y sin autos. ¿Es que a la mera hora no les alcanzó el presupuesto para contratar animadores o es que desde el inicio pretendieron que así se viera la escena? Estos errores en la animación son ridículos y hacen ver pobre el trabajo en su conjunto, por más que se esfuercen en meter toda la carne al asador en las escenas de acción llenas de magia.

Es una lástima que teniendo como protagonistas algunos de los personajes de cómics mejor creados de todos los tiempos, los desperdicien en una forma tan severa. Y no, no es la cantidad de tiempo que dura la película la que no les permite desarrollarse con forma; es esa maldita necedad de DC de usar sus versiones de “los Nuevos 52”, que nunca han funcionado ni funcionarán ¡porque apestan a fracaso! Porque simplemente no tienen el interés de serle fiel a sus personajes y mucho menos a su público.

De verdad es muy molesto ver cómo no se tiene la menor idea de qué hacer con John Constantine.

El John Constantine de esta película no es mi John Constantine. No es ese viejo bastardo creado por Alan Moore y Stephen Bissette que siempre tiene un plan para salir adelante, aunque eso le cueste la vida a sus amigos. Hay bromitas, comentarios y recuerdos que nos hacen pensar que pudo haberlo sido en otro tiempo (dentro de la historia misma), pero simplemente no se siente que alguna vez este “mago” fuera realmente el desgraciado que odia Zatanna, sus amigos y básicamente todo el mundo. 

Uno tiene que suponer que es un maldito perro desgraciado, porque no termina de cuajar nunca por sí solo y sus acciones de “Choosen One” que no quiere serlo tampoco le ayudan. Ni siquiera se fuma un cigarro, por Dios. Ya ni eso le respetan al pobre. En cambio, esta versión del personaje es más parecida al Doctor Strange de Marvel: alguien más aventurero que saca cosas de la mano a diestra y siniestra sin dar mucha explicación de cómo lo hace.

De verdad es muy molesto ver cómo no se tiene la menor idea de qué hacer con John Constantine, cómo darle matices profundos al personaje para tener un “producto” adulto, entretenido y de culto. Insisto: no es cuestión de tiempo en pantalla, es el guión. Por ejemplo, muy contrario a lo que pasa con Constantine, Swamp Thing aparece menos de 5 minutos en la historia y se entiende la profundidad del personaje y sus motivaciones, su desapego a la humanidad y su abrazo “hacía lo verde”.

La historia (pese a lo dicho) está llena de acción, aventura y un giro inesperado de las cosas.

Se nota el miedo de los productores en el guión de esta cinta. El inicio violento y tenebroso se desdibuja al paso de la historia y al final termina siendo una historia de superhéroes que combaten la amenaza de la semana. Todo lo que se logra al inicio termina por no ser tan terrible. Para decir mucho con poco, sepan que el mayor riesgo que hicieron en esta película fue hacer de Batman un comic relief, y funciona. Pero nada más.

Fácil sería quedarme con esta molestia y decir que todo lo demás es malo. Sería fácil, muy fácil. Pero no todo es malo en Justice League Dark. Pese a ser una clásica película que sirve para presentarle al público en general personajes que nunca han visto en su vida, no es una historia de orígenes. Salvo Jason Blood/Etrigan y Deadman, la historia se detiene poco en ver cómo surgieron los personajes. Va rápido y a lo que le toca. La historia (pese a lo dicho) está llena de acción, aventura y un giro inesperado de las cosas.

Lo bueno
  • Es clasificación R.
  • No es una historia plana.
  • La relación entre Jason Blood y Etrigan.
  • Te dan ganas de saber más sobre ciertos personajes.
  • Zatanna conjura su magia hablando al revés.
  • Las escenas de Swap Thing.
Lo malo
  • La animación es pobre en las partes “no mágicas”.
  • Les faltó arriesgarse con un guión más agresivo.
  • Son las versiones de New 52 y no las de Vertigo.
  • El chiste de Batman contado más de tres veces.
Veredicto

En sí la película no es mala. Se disfruta mucho, tiene muchos personajes, la acción es constante y sale Batman. Superman luce como un idiota insensible que tiene que destruir una puerta de madera porque no puede abrirla con el picaporte y se nota la diferencia entre los “héroes” y los personajes mágicos. Lo mejor de la cinta es que es clasificación R, que la violencia está presente en todo momento, por lo que puede ser considerada bajo ninguna circunstancia “una película para niños”. Es más, es casi seguro que ni le vayan a entender, así que no se la pongan a sus hijos.

El problema, como en todas las cosas de la vida, es la expectativa que nos generamos antes de verla. Queremos ver a Constantine de Moore, Delano y Ennis y pues eso no pasa, ni pasará. Mientras aceptes ese hecho te va a gustar. Lo único imperdonable es la calidad de animación tan dispareja. Le da un toque de mediocridad a la historia que no podemos olvidar. Igual en un camión sí la vuelvo a ver.

https://www.youtube.com/watch?v=NsBnnM2qjAo

Título: Justice League Dark.

Duración:75 minutos.

Director: Jay Oliva.

Elenco:Matt Ryan, Jason O’Mara, Camilla Luddington, Nicholas Turturro y Ray Chase.

País: Estados Unidos.

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