El escrito se mantuvo inédito durante más de 70 años.

Winston Churchill es recordado por ser uno de los mejores Primeros Ministros del Reino Unido, un héroe de la Segunda Guerra Mundial, uno de los más polémicos Premios Nobel de Literatura, e incluso por su gran ingenio. Pero pocos saben que también era un fan de la ciencia.

De hecho, ahora se sabe que en 1939, cuando la Segunda Guerra Mundial acababa de iniciar, Churchill repartía su pensamiento entre el avance de los nazis y en la posibilidad de la existencia de ancestrales civilizaciones alienígenas en otros puntos del cosmos.

Hoy, la revista Nature publicó un resumen de un ensayo inédito de Churchill que se titula ¿Estamos solos en el Universo?. En las 11 páginas de extensión del ensayo, Churchill reflexiona sobre la posibilidad de vida inteligente en otros planetas, y concluye que, en otra parte del Universo podrían existir seres mucho más inteligentes que los humanos.

“Yo, por ejemplo, no estoy muy impresionado con el éxito que estamos teniendo con nuestra propia civilización, por eso estoy preparado para pensar que no somos el único lugar en este inmenso Universo que contiene seres vivos, pensantes, o que somos el tipo más alto del desarrollo mental y físico que ha aparecido jamás en la vasta historia del espacio y el tiempo”.

El ensayo llegó al Museo Nacional Churchill en Fulton, Missouri, en la década de 1980, pero no se había examinado minuciosamente hasta hace muy poco tiempo. Mario Livio, experto en Churchill y astrofísico, fue quien autentificó el escrito y lo presentó al mundo.

“Estaba aturdido. A pesar de que algunos de los detalles del ensayo no son correctos, la lógica y el razonamiento entero son muy, muy modernos. Por ejemplo, define la zona habitable –conocida como región de Goldilocks– que necesitan los planetas para tener la oportunidad de desarrollar vida”, sostiene Livio.

El Bulldog Británico era un apasionado de la ciencia.

A lo largo de su ensayo, el político británico habla de la inmensidad del espacio, de la existencia de millones de estrellas con sus planetas y de las condiciones que deberían cumplir para albergar vida. Incluso Churchill sospechaba que Marte podía tener agua (algo que se confirmó apenas en el 2015) y, por tanto, tener la posibilidad de desarrollar vida inteligente. También creía que Venus tenía las suficientes condiciones como para pensar que podía generar vida.

“Su conocimiento del tema es bastante bueno, aunque no perfecto. Usó un modelo relativamente antiguo para la formación de planetas y no tenía una buena comprensión de la expansión cósmica, pero los pasos lógicos que sigue son los que se espera de un científico. El ensayo tiene un estilo accesible y fácil de leer ya que estaba pensado para ser publicado en un periódico”, indicó Livio.

Aparentemente el ensayo iba a aparecer en la revista dominical londinense News Of The World, pero nunca pasó de ser un borrador que se descartó cuando la Gran Guerra arrasó Europa.

“… con cientos de miles de nebulosas, cada una con miles de millones de soles, las probabilidades de que haya un número inmenso que posea planetas cuyas circunstancias no harían imposible la vida son enormes”, describe Churchill.

En el escrito, el “bulldog británico”, como apodaban a Churchill, sostiene que el agua es un elemento necesario para el desarrollo de vida y menciona que otro elemento clave era la capacidad del planeta de tener y retener su atmósfera. A pesar de que nunca se publicó el ensayo, Churchill lo revisó y pulió durante años.

“En un momento en el que numerosos políticos rechazan la ciencia, me parece muy emocionante recordar a un líder que se comprometió con ella tan profundamente”, indicó, criticando veladamente a Trump, el especialista Mario Livio.

No cabe duda que, tomando en cuenta los recortes que ha sufrido el CONACyT, en México los políticos tampoco parecen interesados en la ciencia, un tema que apasionó a Churchill.

vía Popular Science

fuente Nature

Temas