Durante una rueda de prensa Donald Trump confundió un avión militar con uno de Call of Duty.

Con una sonrisa en la cara y al lado de la primera ministra de Noruega, Donald Trump celebró el envío de cazas de combate modelo F-52 hechos orgullosamente en Estados Unidos. Los aviones de guerra servirán para que el gobierno noruego pueda defender su espacio aéreo, sin embargo, el problema es que esos aviones no existen más que en el mundo ficticio de Call of Duty: Advanced Warfare.

Tal vez satisfecho de que su gobierno haya sido el primero en traspasar la barrera de la ficción, Trump anunció que “en noviembre su gobierno había comenzado a enviar los primeros jets de combate F-52 y F-35 a Noruega”, y que “algunos de los 52 habían llegado a su destino antes de lo planeado”.

Los F-52 son aviones de combate ficticios que aparecieron en la misión “Throttle” del shooter de 2014, en la que el jugador debe destruir a los aviones enemigos para llegar al villano principal del juego. En realidad, lo que Trump quiso decir es que Estados Unidos enviará a Noruega 52 aviones F-35, un jet de combate fabricado por la compañía Lockheed Martin.

El hecho de que Trump haya metido la pata en una reunión tan importante añade más capas a la cada vez más compleja situación que se cocina cerca de las fronteras de Rusia, pues Noruega es un aliado clave para mantener la influencia estadounidense en el norte de Europa. Y el envío de los cazas de combate al gobierno noruego no facilitará las cosas.

Entendemos que las denominaciones de algunos jets de combate sean algo confusas para algunos, pero no deberían serlo para el Comandante en Jefe (máxima autoridad militar en un país occidental) de Estados Unidos, nación con una de las fuerzas bélicas más contundentes del planeta.

Tal vez la próxima vez Trump pueda pedirle consejos tácticos al Capitán Price, con quien, parece, comparte el mismo universo.

vía The Verge

fuente The Washington Post

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