Retro Reseña: Final Fantasy IX – De regreso a la fantasía

Final Fantasy IX regresa a esa sensación tan familiar que se había dejado un poco de lado en títulos previos
(Imagen: Square Enix)

Tras Final Fantasy VII y VIII, algunos seguidores de la franquicia temieron que ésta cada vez  se alejara más de lo que la había hecho tan popular y abrazara de lleno la ciencia ficción. Pero Square decidió que era hora de regresar a la old school y el resultado es uno de los títulos más entrañables de la saga.

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Hace 20 años, Final Fantasy IX  llegó a nuestras consolas entre dudas sobre el futuro de la franquicia. Como decíamos, Final Fantasys VII y VIII habían abrazado la modernidad, llenando sus mundos con tecnología y algunos temían que Square hubiera perdido el rumbo.

Probablemente anticipándose a estas preocupaciones, Square desarrolló Final Fantasy IX al mismo que el Final Fantasy VIII con planes de lanzarlos con un año de diferencia. De la mano del creador de la serie Hironobu Sakaguchi, el objetivo era hacer un juego que rindiera homenaje a todos sus predecesores, y como resultado, Final Fantasy IX es el regreso a la fantasía.

Final Fantasy IX, fantasía medieval tradicional

Final Fantasy IX arranca en la ciudad de Alexandria. Un barco teatral, el Tantalus, visita la ciudad para personificar una obra para los habitantes. Si bien la ciudad está a la expectativa, la tripulación del barco tiene un motivo oculto. Algunos de los miembros de la tripulación, incluido nuestro protagonista Zidane, están usando el evento como una distracción para secuestrar a la heredera al trono, la Princesa Garnet.

(Imagen: Square Enix)

Lo que no saben es que la princesa también tiene planes de aprovechar esta ocasión para huir de Alexandria. Su madre, la reina Brahne, ha estado actuando de manera extraña desde que su esposo murió y se ha visto bajo la influencia de un hombre sospechoso. Después de una persecución salvaje por el castillo, que culmina con Zidane y Garnet tropezando con la obra, ahora se embarcaron juntos en una aventura que no solo llegará a lo que está podrido en Alexandria, sino que determinará el destino del mundo entero de Gaia.

Lo que sigue es una aventura mundial que involucra guerra, subterfugio, cristales mágicos, monstruos y clones. Hay aeronaves, ejércitos de magos negros sin alma y giros de trama tortuosos tomados de otros juegos de Final Fantasy.

Personajes

Una de las cosas que Final Fantasy IX logra de manera maravillosa es la forma en que presenta el elenco de personajes y sus personalidades encantadores.

Vivi (Imagen: Square Enix)

Zidane es increíblemente agradable, y descubrir su oscuro pasado es tan entretenido como sus intentos de cortejar a la princesa. Por su parte,  Garnet no es la típica lady in distress. Es del tipo que se lanza de cara al peligro. El resto del reparto también es fantástico. Está Freya, la Caballero Dragón que busca un amor que la haya olvidado. Steiner, un caballero recto que constantemente entra en entretenidos conflictos con Zidane. Quina, una extraña criatura que no ha encontrado nada que no pueda comer y la maga infantil, Eiko, que debe ser uno de los personajes infantiles más tolerables en un videojuego. Es un grupo ecléctico, diverso y entretenido, y cada interacción entre ellos es una alegría.

Y, por supuesto, Vivi, el mago negro. Aunque Zidane es el personaje principal de Final Fantasy IX, es el viaje de Vivi fundamental paa el desarrollo del juego. La búsqueda de autodescubrimiento e identidad de Vivi comienza cuando se encuentra con otros magos negros que se parecen a él pero que no tienen alma ni habilidad para hablar, y realmente se intensifica cuando se descubre su secreto. Su evolución de niño crédulo a hombre seguro y autosuficiente es una de las mejores cosas de Final Fantasy XI. Vivi es lo mejor.

El Momento

Final Fantasy IX tiene muchos momentos memorables: La verdad de Zidaneel destino de Brahne, Alexander vs Bahamut, la tragedia de ser mago negro, la decisión de Garnet… Sin embargo, Vivi vs Black Waltz es erige como mi preferido.

Música

El soundtrack de Final Fantasy IX es hermoso. Esa es la palabra que se me viene a la cabeza cuando suenan piezas como You’re  Not Alone, Vamo’alla Flamenco, Terra, Roses of May, Melodes of Life, Freya’s Theme, A Place to Call Home / A Place to Return to Someday… Y, por supuesto, Crossing Those Hills:

Jugabilidad

Cada uno de los ocho personajes jugables del juego se basa en las clases tradicionales de Final Fantasy, como Thief y White Mage, pero hay una trampa. En lugar de aprender habilidades a medida que subes de nivel o ganas puntos de trabajo, los conseguirás a través de los items. Por ejemplo, si equipamos una daga Mage Masher en Zidane, nuestro protagonista podrá aprender las habilidades que esa daga provee. Una vez que los haya aprendido, los mantendrá permanentemente. Algo así como los Magicite de Final Fantasy VI.

(Imagen: Square Enix)

El combate sigue siendo entretenido y atractivo. Utilizando el sistema Active Time Battle de la serie, los encuentros se basan esencialmente en turnos, pero el tiempo no siempre se detiene, por lo que es seguro decir que estás alerta. Además, una gran cantidad de hechizos y habilidades mantienen las cosas interesantes, agregando una cantidad saludable de profundidad al juego.

También está el ATE o Active Time Event, es decir, Evento de tiempo activo, y de lo que se trata es, básicamente de apretar el botón Select para ver algunas escenas divertidas opcionales. Cada vez que llegamos a una nueva ciudad, esto aparecerá, lo que es una forma genial de ofrecer desarrollo de personajes sin hacer tediosa la historia para aquellos que sólo quieren acabarlo o son speedrunners.

Ah, y se aleja todo lo que puede del Draw and Junction de su antecesor.

Mini juegos por aquí, mini juegos por allá

Triple Triad regresa, pero es una versión deslucida y sosa, comparada con lo bien logrado que estuvo este mini juego en Final Fantasy VIII. Sin embargo, Final Fantasy IX nos ofrece una gran cantidad de minijuegos que compensan este defecto. Desde jugar backjack, actividades relacionadas con chocobos, Excalibur I y II, alimentar moogles, apostar… Este juego es rico en estas distracciones de la historia principal y se agradecen.

Dificultad

Es un juego sumamente entretenido que presenta un buen reto para los gamers. El problema es que es muy largo. Si son de los que les gusta descubrir los secretos, pueden tardar hasta 400 horas en la exploración concienzuda de Final Fantasy IX

(Imagen: Square Enix)

El Jefe

El abanico de villanos de Final Fantasy IX es bastante interesante. Me costó decantarme por uno, pero Kuja es, tal vez, hasta de los mejores villanos de toda la franquicia. Es una especie de Golbez (FF IV) pero mejorado. Es un gran personaje.

¿Qué lo hace entrañable?

Su historia tan bien contada a través de personajes coherentes, que se van desarrollando a lo largo de los que nos están contando hace que Final Fantasy IX sea un juego que para muchos es el mejor de esta franquicia. Esto, sumado al diseño tanto del mundo, lo hace un juego que a pesar de verse “bonito”, “brillante” y “tierno”, tenga una dosis de oscuridad que lo hacen sumamente interesante y fascinante.

Además, a diferencia de otros Final Fantasy, la traducción es maravillosa, con toques shakesperanos que hacen que la lectura sea todo un deleite.

¿Qué lo hace Final Fantasy?

Cid, obviamente. Y el regreso a elementos que se habían dejado de lado en versiones previas. Vuelven las clases, se deja de lado la tecnología, la ciencia ficción y la modernidad para darnos la fantasía medieval que tanto había enamorado a los seguidores de Final Fantasy. Es regresar a las fundaciones, a las bases.

¿Ha envejecido bien?

Cómo decía por allá arriba, Final  Fantasy IX visualmente es un juego bastante lindo. Y a pesar de tener ya 20 años, se sigue viendo bastante bien. La versión del PlayStation 4 es bastante buena y le quita el defecto de tener batallas aleatorias a cada paso que damos.

Valoración Final

(Imagen: Square Enix)

Final Fantasy IX nos dio un regreso a todo aquello que hizo que Final Fantasy fuera una franquicia tan querida. No sin defectos, este juego fue una bocanada de aire tras dos juegos juegos cargados elementos que se empezaban a sentir extraños o lejanos. Con personajes adorables, una historia cargada de humor pero con una oscuridad que permea en cada giro tuerca, la novena entrega está entre los mejores juegos que nos ha entregado Square.