¡El mítico Terry Gilliam estará en el Festival de cine de Guanajuato!

¡Terry Gilliam vendrá a recibir un homenaje en el Festival Internacional de Cine de Guanajuato (GIFF)!

Hace unos días se anunció que el gran director americano del New Queer Cinema, Gus Van Sant, vendrá a México para recibir un homenaje en el próximo Festival Internacional de Cine de Guanajuato (GIFF). Ahora, con el anuncio de la selección oficial del Festival, también nos enteramos de una bomba: el mítico director Terry Gilliam será homenajeado en el GIFF.

Para quien no lo conozca, Terry Gilliam es la mente maestra detrás de las geniales películas de Monty Python, el director de joyas de ciencia ficción como 12 Monkeys (1995) (adaptación genial de La Jetée (1962) de Chris Marker) y Brazil (1985), el azotado creador de pesadillas como Time Bandits (1981), The Adventures of Baron Munchausen (1988), The Fisher King (1991) y Tideland (2005), y de locuras inclasificables como la adaptación del libro de Hunter S. Thompson, Fear and Loathing in Las Vegas (1998). Sólo con este largo curriculum de locura, Gilliam ha dejado una enorme impresión en la ñoñez con la que crecimos muchos. Director descarado, creador de locuras imposibles, manipulador de  lenguaje propio, fanático de los ojos de pescado, los planos cerradísimos y los planos holandeses, Gilliam es un creador único.

Este peculiar director nació en Estados Unidos, pero muy pronto, ante la represión policial de la juventud hippie en los sesenta, emigró al Reino Unido en donde encontró una segunda casa. Y así siempre lo expresó Gilliam: si se hubiera quedado en Estados Unidos, no hubiera seguido su carrera de caricaturista prometedor, se hubiera convertido en terrorista.

“Ser golpeado por la policía fue una epifanía. De pronto, sentí cómo debe sentirse ser un chico negro o mexicano viviendo en Los Ángeles. Antes de que me sucediera eso, pensé que sabía cómo funcionaba el mundo, pensé que sabía quiénes eran los pobres, y de pronto todo eso cambió al ser brutalizado por la policía. Me sentí cada vez más enojado y de pronto supe que me tenía que ir de aquí porque soy mejor caricaturista que fabricante de bombas. Es por eso que muchas cosas en Estados Unidos siguen en pie…”

En Inglaterra más libre y más a gusto, este fanático de la revista MAD empezó a ilustrar para animaciones infantiles en las que conoció a los futuros miembros de Monty Python, Michael Palin, Terry Jones y Eric Idle. Cuando, finalmente, nació Monty Python and the Flying Circus, Gilliam comenzó a colaborar con ellos como animador y, en poco tiempo, como miembro del elenco. A pesar de no ser actor principal, Gilliam apareció en numerosos sketches. Este programa televisivo consistía en una serie de sketches con humor muy inglés, muy cáustico y cínicamente intelectual que jugaba con los sinsentidos de la vida cotidiana. Su éxito fue rotundo y su trascendencia en la cultura popular, esencial.

Cuando se hicieron las películas de Monty Python, Gilliam diseñó el aspecto visual de las animaciones, de las portadas y, por supuesto, en co-dirección con Terry Jones, se encargó de la fotografía en Monty Python and the Holy Grail (1975) y Monty Python’s Life of Brian (1979), dos de las más brillantes películas de la tropa de comediantes. Con esta experiencia, Terry Gilliam comenzó una carrera como director y guionista que consistía, según sus propias apreciaciones, en hacer trilogías.

La primera trilogía del director, hecha en Reino Unido, habla de la locura de las sociedades modernas y la forma de escaparse de esta vida altamente exigente a través de la imaginación. Como se imaginarán, esta “Trilogía de la Imaginación” consiste de Time Bandits, The Adventures of Baron Munchausen y su obra maestra, Brazil. Después, vendrá la “Trilogía Americana” con tres películas grabadas en Estados Unidos que retratan otro tipo de locura en otro continente. Son tres películas en las que la imaginación no sirve como escape, sino como otra prisión frente a realidades apremiantes. Con esta segunda trilogía, Gilliam habla de los horrores kafkianos por los que huyó de su país natal. La trilogía se compone, claro, por The Fisher King con Jeff Bridges y Robin Williams, 12 Monkeys con Brad Pitt y Bruce Willis y Fear and Loathing in Las Vegas con Johnny Deep y Benicio del Toro.

Después de estas geniales trilogías, Gilliam ha tenido un periodo difícil con la transición a un cine muchísimo más apoyado en lo digital, más retorcido y, tal vez, menos certero. En este panorama oscuro están tres películas altamente divisivas como Tideland, un cuento de hadas de horror, The Imaginarium of Doctor Parnassus (2009), una reimaginación fantástica de Fausto y The Zero Theorem (2013) una locura matemático-existencial que pocos apreciaron. Finalmente, el año pasado, Gilliam logró terminar una película que había empezado a producir hace casi cuarenta años: The Man Who Killed Don Quixote. La cinta, a pesar de las enormes expectativas, no tuvo el recibimiento crítico que Gilliam esperaba. De cualquier forma, los fanáticos que la esperamos con locura, agradecemos, por siempre, el poder por fin ver su empresa quijotesca.

Ahora, este mítico director de tantas batallas, de tan rico imaginario, vendrá al Festival Internacional de Cine de Guanajuato para dar una master class y presentar algunas de sus más icónicas películas, incluyendo The Man Who Killed Don Quixote (que no se ha podido ver en pantalla grande en México). Con este reconocimiento, esperamos poder descubrir un poco más del pensamiento intrincado de Gilliam y ver si el arriesgado director sobrevive al encanto surrealista mexicano que a tantos otros cineastas iluminados ha extraviado y seducido.

Bienvenido a casa, Terry, te extrañamos siempre.