La automotriz cree que el futuro del transporte está en el aire.

Hace dos años conocimos a Terrafuga, una empresa fundada por estudiantes del MIT que llevaba varios años trabajando en un su TF-X: un auto con la capacidad de volar. El concepto del TF-X vio la luz en el 2008 y, según sus creadores, el vehículo estaría disponible este año, pero hasta la fecha sigue siendo sólo un concepto de prueba, que no se ha comercializado.

No obstante, el potencial de su vehículo llamó la atención de una de las automotrices más importantes del mundo. Así, Zhejiang Geely Holding Group, la empresa matriz de Volvo, anunció la compra de Terrafugia, así como de toda su tecnología.

“El equipo de Terrafugia ha estado a la vanguardia de la creencia y la realización de la visión de un automóvil volador y la creación de la solución de movilidad definitiva. Este es un sector tremendamente emocionante y creemos que Terrafugia está en una posición ideal para cambiar la movilidad tal como la entendemos actualmente y liderar el desarrollo de una nueva industria al hacerlo” declaró Li Shufu,  presidente de Zhejiang Geely Holding Group.

Si bien, existen varias compañías que buscan volver realidad los coches voladores, Volvo es una de las más mediáticas. Por su parte, Terrafugia indicó que planean lanzar su primer modelo de auto volador en el 2019. Aunque tendrá que competir con Uber y su concepto de taxis voladores, que también comenzarán a operar en el 2020 en la ciudad de Los Ángeles.

fuente Spectrum

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