Kai Kloepfer tenía 15 años cuando en 2012 se enteró que muy cerca de donde vive, 12 personas murieron y otras 59 resultaron gravemente heridas en el cine Aurora en Colorado, mientras proyectaban la última película de Batman dirigida por Christopher Nolan.

La noticia lo conmocionó tanto, que decidió ponerse a trabajar en alguna solución que ayudara a evitar otra tragedia de este tipo. Dos años después, se enfocó en desarrollar un arma de fuego que sólo se active por usuarios autorizados. Para esto integró un lector de huellas digitales en el mango que ofrece una eficacia en la detección del usuario de un 99.9%, incluso con huellas parciales.

El arma puede guardar hasta 999 huellas previamente registradas por el dueño original. Éstas se almacenan localmente en un chip que no se conecta en ningún momento a Internet, lo que lo hace muy difícil de hackear.

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El lector de huellas digitales ofrece una eficacia en la detección del usuario de un 99.9%

De esta forma, el gatillo sólo se activa si reconoce la huella del usuario, para evitar que menores de edad, personas con tendencias suicidas, problemas mentales o desconocidos activen el arma.

“Cada 30 minutos en los EE.UU. un niño muere a causa de una arma. Quiero que mi pistola ayude a reducir muertes accidentales y lesiones, así como prevenir tragedias”

Recientemente este diseño ganó el premio Smart Tech for Firearms Challenge, que reconoce las soluciones de seguridad más innovadoras en armas de fuego. El premio fue de 50,000 dólares que en parte se ha invertido en comprar una impresora 3D para producir partes para futuros prototipo y mejorar su diseño.

Habrá que ver cómo se desarrolla este proyecto, y lo más importante, ver hasta donde las leyes estadounidenses ayudar a promover este tipo de tecnologías con el potencial de salvar cientos de vidas.

fuente Smart Tech Foundation

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