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Platicamos con el CEO de Bridgefy, la app de mensajería mexicana usada en las protestas de Hong Kong

Platicamos con el creador de Bridgefy para saber qué piensa del uso subversivo que se le da a su app y el futuro que le espera.
(Foto: AP)

Las protestas de Hong Kong en contra de las nuevas leyes de extradición del gobierno chino han ido en aumento en los últimos meses. En un esfuerzo por impedir que los grupos opositores puedan comunicarse entre sí, las autoridades han censurado internet y hay pruebas de que espían las conversaciones a través de aplicaciones de mensajería como WeChat. Al no tener acceso a Twitter, Facebook o Google, una aplicación mexicana ha resultado ser la mejor herramienta para la organización de sus manifestantes.

La app en cuestión se llama Bridgefy, es un mensajero que no necesita estar conectada a internet para funcionar.

A través de la conexión Bluetooth del teléfono, un equipo se conecta directamente con otro, se vale de esta antena, la de Bluetooth, porque es la que permite conectar teléfonos que trabajan con iOS y Android. Bridgefy permite distribuir el mensaje a cualquier usuario que esté a una distancia de 100 metros a la redonda y, si el destinatario del mensaje está más alejado, los usuarios de Bridgefy cercanos sirven como retransmisores del mensaje hasta que llegue a su destino. Así pueden avanzar kilómetros sin usar internet para comunicarse. No es un mensaje MSN, pues tampoco usa la señal de la red de telefonía celular. A este tipo de conexiones se les llama redes mesh.

Jorge Ríos, CEO de Bridgefy (Foto: Código Espagueti)

Bridgefy se ha convertido en una cosa tan necesaria para los manifestantes de Hong Kong, como los lentes con láser montados a los lados que usan durante las revueltas para evitar las cámaras de reconocimiento facial de la policía. Pero, ¿Bridgefy fue concebida como una aplicación para la revuelta? Platicamos con Jorge Ríos, CEO de Bridgefy y uno de sus creadores, para conocer la respuesta.

“Nosotros siempre hemos dicho que la gente lo va a usar para lo que lo quiera usar, no para lo que nosotros queramos que lo usen. A lo mejor en un principio lanzamos la aplicación y dijimos ‘ok lo van a usar para cuando vayan a juegos de futbol’, sin embargo años después la empiezan a utilizar en protestas en China. Es un privilegio poder ayudar a la gente, sin embargo nosotros nos vemos como una herramienta. Lo pueden utilizar las protestas en China, lo pueden utilizar en zonas rurales en México en lo que sea, nosotros no podemos promover que utilicen la aplicación en asuntos políticos, porque nosotros somos una empresa y no podemos tomar ningún lado”.

Ríos acepta que, aunque no están en contra ni a favor del uso que le han dado los protestantes asiáticos, este evento ha hecho que cambien la perspectiva que ellos mismos tenían de su tecnología.

“Vemos que hay nuevos verticales, nuevas industrias y formas de usa que tal vez no se nos habían ocurrido, que antes la gente no había utilizado Bridgefy para eso y ahora sí nos están dando a entender que es una de las oportunidades que nosotros pudiéramos tomar de una manera no negativa, sino poder tomar el producto e ir mejorandolo para que todavía sea más versátil y útil en este tipo de situaciones”.

Aumento de descargas registrado por la empresa Apptopia (Imagen: Apptopia / Forbes)

En las últimas semanas, las descargas de Bridgefy aumentaron 4 mil por ciento. Un pico de crecimiento apabullante, pero no único. En el pasado, la app ya había registrado otro pico, previo a la llegada de huracanes a Estados Unidos y luego del sismo que azotó la Ciudad de México en 2017.

“La gente empieza a descargar la aplicación, nos empiezan a llegar muchísimos mensajes de redes sociales y por correo de ‘ayúdenme, explíquenme cómo funciona, qué más puedo hacer, por qué no veo a mis amigos’, etcétera. Allí fue donde aprendimos que la gente lo iba a estar buscando cuando ya estuvieran en peligro. Entonces empezamos a hacer la app para que la gente no necesitara Internet en absoluto”, explica Ríos.

A partir de estos eventos, los desarrolladores decidieron hacer a la aplicación completamente independiente de Internet porque “al principio la app sí necesitaba internet la primera vez que la prendieras”.

“Allí aprendimos mucho más de nuestros usuarios. Ese pico fue lo que nos hizo cambiar como empresa y dijimos que esta tecnología era demasiado valiosa como para que sólo esté en nuestra aplicación y fue como empezamos a trabajar en hacerla de tal manera que potras empresas empezarán a implementarla en sus propias apps”.

La popularidad que ha alcanzado Bridgefy en Hong Kong atrajo las miradas de la prensa internacional y de inversionistas, como el co fundador de Twitter, Biz Stone, quien apoya al proyecto desde 2017, no es el principal producto de la empresa. Bridgefy (la empresa) cuenta con un kit de desarrollo de software (SDK, por sus siglas en ingles), que cuenta con unas cuantas líneas de software que las empresas y desarrolladores pueden tomar e implementar en su propia aplicación, para hacer que sus aplicaciones también funcionen sin internet.

“Digamos que los desarrolladores de WhatsApp toman nuestro código y lo implementan en el suyo y con un simple upgrade que hagan todos sus usuarios podrán usar la aplicación cuando no tengan internet”.

Eso significaría que podríamos usar otras aplicaciones de mensajería sin necesidad de conectarnos a Internet, ¿por qué no está pasando esto? La respuesta podría estar en que la propuesta de Bridgefy es quitar al intermediario de la conversación. Ríos lo explicó mejor cuando le pregunté su opinión sobre la forma en la que las empresas monitorean las conversaciones.

“Llevamos tiempo viviendo en una época en la cual la información es más valiosa que el oro. Yo creo que las empresas como Facebook, Google obviamente han lucrado en base a la información que nosotros mismos les damos de manera voluntaria. Yo creo que sí, en teoría siempre puede haber alguien leyendo los mensajes y que probablemente esta sea la razón por la que Facebook compró WhatsApp, porque pueden analizar los datos de miles de millones de mensajes y en base a ellos, si tú y yo nos podemos poner a platicar sobre ir a la playa en Puerto Vallarta en 5 minutos abres Facebook y ves una promoción para ir a Puerto Vallarta”.

Ríos esta consiente de que la información es “muy valiosa, sin embargo también puede ser peligrosa”, sobre todo en Hong Kong, y por eso es tan importante que su empresa no recopile dicha información, aunque acepta que si hay formas de que un tercero pueda interceptar la información. “Sí se pueden interceptar, pero es casi imposible que los leyeran por la manera en que nosotros encriptados los mensajes”, aclaró.

“Las últimas 3 o 4 semanas les hemos pedido a los usuarios que sean muy cauteloso. No quisiéramos que alguien mandara un mensaje y fuera leído por los ojos incorrectos. Sin embargo creemos que, a diferencia del internet. Hay menos probabilidades de que esos mensajes sean leídos por los ojos incorrectos”.

Actualmente, el equipo de Bridgefy consta de dos personas, pero Ríos espera que el ruido que está causando la app atraiga a más inversionistas y así puedan “meter nuestra tecnología en todo lo que tenga una antena para crear esta alternativa para cuando el internet no esté disponible”, y en un futuro cercano “ser el Amazon de la tecnología off-line”.

“Creemos que las aplicaciones móviles son a Bridgefy lo que los libros fueron a Amazon. Con los Libros Amazon aprendió a vender, aprendió de sus clientes, a hacer una empresa y comenzó a expandirse a partir de eso, ya que habían dominado ese nicho. Nosotros queremos dominar las aplicaciones móviles, que la gente diga: de esta aplicación tengo tres opciones y sólo esta funciona sin internet, me voy a ir con esta. O voy a un concierto, va a llegar un huracán ya sé que esta aplicación es la que me va a servir. A partir de eso vamos a meter la tecnología a coches a semáforos, lo que menos te imagines, es la visión a largo plazo”.