¿Cómo proteger los ojos del uso de dispositivos electrónicos?

Estos consejos te ayudarán a disminuir las molestias más comunes asociadas al uso de dispositivos electrónicos

Una de las advertencias más comunes con respecto al uso de dispositivos electrónicos nos dice que podrían dañar irreversiblemente nuestra vista. Es cierto que muchas de esas advertencias parecen exageraciones, aunque por nuestra propia experiencia nos hemos dado cuenta de que sí podría haber algunas no tan graves, como por ejemplo: ojos irritados, lagrimación, resequedad, etc.

No parecen graves, aunque debido al poco tiempo que llevamos usando dispositivos (hablando a largo plazo) no se saben todavía los efectos que podrían causar en nuestra salud.

Sin embargo hay algunas recomendaciones que podrían ayudarte a cuidar tu vista del uso de dispositivos electrónicos, y disminuir las molestias más comunes asociadas a su uso.

  • Recuerda usar tus dispositivos con una iluminación ambiental adecuada. En el manejo de la iluminación entran en juego dos elementos principales: la luz del entorno y el brillo de las pantallas. Si la habitación es muy oscura recuerda disminuir el brillo de la pantalla, pues si es muy intensa podría lastimar tu vista. En cambio, si por ejemplo estás usando tu teléfono en un lugar con mucha luz deberás aumentar el brillo para disminuir la luz que se refleja en la pantalla, y que podría dañar la vista.
  • Es importante que parpadees más de lo normal cuando pases un largo tiempo frente a la pantalla. Esto parece obvio, pero se ha mostrado que cuando miramos una pantalla nuestros parpadeos por minuto disminuyen, lo que favorece la resequedad e irritación de los globos oculares.
  • Recuerda tomar un descanso cada cierto tiempo que pases frente a una pantalla. Algunos recomiendan que cada treinta o cuarenta minutos de mirar una pantalla pases al menos cinco viendo en otra dirección y haciendo algunos ejercicios como mirar a lo lejos, parpadear un poco, o incluso masajear tus ojos con suavidad. Es el tiempo recomendado, aunque lo mejor es que observes cómo reaccionan tus propios ojos a la luz de las pantallas, y ajustar los tiempos de acuerdo a ello.
  • Permanece a una distancia razonable del monitor. Se recomienda que las pantallas se encuentren de 25 a 30 cm de nuestra vista como mínimo. Es cierto que muchos sitios de internet utilizan tipografías, colores y diseños a veces difíciles de leer, pero siempre es preferible que utilices el zoom a que veas de muy cerca tu pantalla.
  • Mantente hidratada. Además de que la luz de las pantallas podría resecar nuestros ojos, no consumir líquidos podría agravar la situación. Permanecer hidratada ayuda a que tus ojos mantengan un nivel de humectación adecuado.