Mafia rumana controla estos cajeros automáticos en México y te roba el dinero

Esta historia parece una novela policíaca pero no lo es, tenían más de 100 cajeros a su servicio y varias empresas a su nombre.
(frankieleon)

Esta es una de esas historias que termina pareciendo una serie policíaca de Netflix, donde los malos son los héroes y los demás sólo son víctimas que se quedan viendo con cara de estúpidos. De 2014 a la fecha, una banda de criminales provenientes de Cracovia, Rumanía, llegó a la Rivera Maya en México para crear una industria de clonación de tarjetas a través de 100 cajeros del banco Multiva.

Estos skimmers (mote que se les da a las personas que roban información de tarjetas bancarias insertando dispositivos o software ilegales en los cajeros automáticos) eran liderados por Florian Tudor, alias El Tiburón. Su banda generaba cerca del 10 por ciento de un mercado global de clonación de tarjetas, todo desde Cancún, además de que se dedicaron al lavado de dinero, intimidación, soborno y, presuntamente, al asesinato, para poder hacer crecer su negocio.

No fue de la noche a la mañana que lograron todo esto. Adrian Tiugan, alias Mufa o el Jack, vino a encontrar a Florian Tudor a Cancún y en 2013 registró la empresa Top Life Servicios en esa ciudad, cuyo objeto era servir y operar cajeros automáticos en México, con su nombre real porque, según declaró, no tenía nada que ocultar. Para ese tiempo los skimmers ya operaban en Indonesia, India, Barbados, Granada, Paraguay, Brasil, Japón, Corea del Sur y Taiwán.

Se sabía que Tiugan había entrado con un pasaporte falso a México y que tenía antecedentes criminales en Italia y el Vaticano por alterar cajeros automáticos. Aun así las autoridades mexicanas le dieron los permisos.

En 2014, Top Life logra un contrato con el banco Multiva para colocar cajeros automáticos en la Rivera Maya (una zona turística), y así lo hizo. Los cajeros eran de origen chino y tenían integrado dispositivos ilegales que entregaban, vía Bluetooth, los datos de las tarjetas de los clientes. Los gabinetes tenían el logotipo de Banco Multiva.

Una vez que la tarjeta era clonada, se retiraba dinero de la cuenta en diversas partes del mundo. “Así, a las víctimas les costaba hacer la conexión con sus vacaciones en México. Y aún más difícil vincular lo ocurrido con un cajero en particular”, afirma la investigación. Los criminales sólo retiraban 200 dólares por tarjeta, para no levantar sospechas.

“Controlamos alrededor de 100 cajeros con chips instalados en ellos… En promedio, cada máquina copiaba cada mes unas 1.000 tarjetas. Retirábamos alrededor de 200 dólares de cada una de estas tarjetas. 20 millones de dólares retirados cada mes”, declaro uno de los informantes.

Top Life Servicios terminó generando ingresos por 240 millones de dólares anuales, libres de impuestos y, de acuerdo a una investigación realizada por OCCRP, Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad y Quinto Elemento Lab, Multiva sospechaba de lo que estaba pasando, pero “no paró la trama”.

La banda inició con 50 personas y a inicios de 2020 ya contaban con mil miembros. En 2015 crearon Inmobiliaria Investcun, para poder lavar su dinero en la zona más privilegiada de Cancún. En 2019 invirtieron en el proyecto residencial y de golf en Puerto Morelos, entre Cancún y Playa del Carmen.

Otras compañías mexicanas controladas por Enachescu incluyen Alto Mundo, una empresa de gimnasios y ropa deportiva; Mexrou, una sociedad de importación y exportación; Intacarrent, que alquila y repara vehículos; y Brazil Money Exchange, que tiene oficinas a lo largo de la Riviera Maya.

Se sabe que Tiugan nunca tuvo problemas con las autoridades locales ni por los reportes de clonación de tarjetas o su pasaporte falso. De hecho, cuando la Fiscalía General de la República investigó a Tudor, éste los denunció por robo, extorsión y violación a los derechos humanos y los agentes que tomaron parte en la investigación fueron removidos de sus cargos. En México ninguno de los rumanos involucrados por estos crímenes es buscado actualmente.

De acuerdo a información publicada por Proceso y El Universal, hace una semana se dio a conocer que el abogado que representa al grupo de Florian Tudor, Jesús Constantino Rivera, es hermano de Camilo Constantino Rivera, un jefe de unidad de la Fiscalía Anticorrupción. También se supo que un rumano fue detenido y misteriosamente liberado en Ensenada, Baja California, “un estado en el que la mafia rumana ha sido detectada varias veces”.