¿Por qué el jabón limpia?

El jabón tiene la propiedad de atraer las molécula de agua y las de grasa. En estas últimas se almacena la suciedad, y el jabón se deshace de ellas.

El jabón, como la cerveza, ha acompañado a la humanidad casi desde el inicio de su vida civilizada. Los babilonios ya lo utilizaban unos cinco o seis siglos antes de nuestra era. Los habitantes de la mítica Babilonia lo fabricaban a partir de grasas y ceniza de plantas alcalinas, que al ser hervidas producían jabón, glicerina y un poco de agua. Y a pesar de ser un proceso antiguo, la química detrás de su funcionamiento sigue siendo básicamente la misma en la actualidad, y aquí te explicamos por qué el jabón limpia.

Para entender cómo funciona el jabón y por qué limpia hay que entender en primer lugar de qué está compuesto. Pues bien, el jabón es una sal (más o menos como la de mesa) que proviene de una reacción química conocida como saponificación. Y, al igual que otras sales, puede disolverse en el agua.

Pero lo que caracteriza a la moléculas de jabón es que están formadas de dos partes principales que la hacen poder limpiar. Por un lado, tiene una parte hidrófila (es decir, que atrae las molécula de agua y se adhiere a ellas) y otra parte hidrófoba (que repele las moléculas de H2O). Esta segunda parte además puede adherirse a la grasa, algo que el agua sola no puede hacer. En suma, la molécula de jabón una parte que se une al agua y otra que se une a los aceites.

Las dos secciones de las partículas de jabón actúan encapsulando las grasas. Básicamente rodean las pequeñas moléculas de grasa con la parte que las atrae, y la otra (que se adhiere al agua) hace que salgan de la superficie que nos encontramos limpiando. Puedes entenderlo de la siguiente manera: piensa en la forma de una flor como si la vieras desde arriba. Imagina que los pétalos son las moléculas de jabón, y que la parte que está pegada al centro es la parte de la molécula que atrae los lípidos, y que el otro extremo del pétalo es la parte que atrae el agua. En esta imagen el centro de la flor representaría las moléculas de grasa.

Y a todo esto, ¿por qué es importante que las moléculas de jabón puedan unirse a las grasas?, ¿y por qué es importante que se deshaga de ellas? La razón es sencilla: es en las grasas donde se acumula la mayor cantidad de suciedad. Polvo, células muertas y diversas bacterias pueden adherirse a los lípidos. Entonces, al eliminar la grasa de nuestra piel, nuestra ropa y demás objetos que deseemos limpiar, también se quita la mugre.

― Tienes que irte mugre.
― Nope
― ¡Jabón te necesitamos!
― Ya lo tenemos, ahora sácanos de aquí agua.
(Cómic: Beatrice the Biologist)