Los problemas que han enfrentado las compañías privadas para alcanzar la estación espacial han orillado a la agencia a recular.

El año pasado la NASA indicó que, motivada por la crisis política que enfrentó a los gobiernos de Obama y Putin por la anexión de Crimea por parte de Rusia, terminaría su relación de colaboración con Roscosmos, la agencia espacial rusa.

El plan de la NASA era que sus vuelos espaciales tripulados volvieran a operarse desde suelo norteamericano, tarea en la que se había dependido demasiado de Rusia. Esto sucedería completamente a partir del año 2020, cuando terminaba el contrato que permitía a Roscosmos trasladar a los astronautas norteamericanos a la ISS (Estación Espacial Internacional) a cambio de 70.7 millones de dólares por cada viaje.

La NASA comenzó a invertir fuertes sumas de capital en contratos con empresas espaciales privadas, como SpaceX, Boeing y Virgin Galactic, buscando dejar de depender de los rusos. Los primeros vuelos de las compañías no tuvieron problemas, pero la más reciente explosión de un cargamento destinado a la ISS enviado por SpaceX y el anterior accidente de Virgin Galactic, han derivado en que la NASA tenga que recular en su postura.

Ayer Charles Bolden, administrador de la NASA, envió una carta al Congreso de Estados Unidos informando que la agencia necesita pagar 490 millones de dólares a Rusia para enviar seis pasajeros a bordo de un vehículo de Roscosmos.

El gasto representaría 82 millones de dólares por asiento, un aumento considerable (11 millones de dólares extra por persona) frente al precio anterior a los enfrentamientos entre Rusia y Estados Unidos.

Bolden culpó al Congreso de tener que destinar ese dinero a Rusia, indicando que los legisladores no destinar el suficiente dinero del presupuesto federal al programa espacial de financiación de las compañías espaciales privadas, por lo que los lanzamientos desde territorio estadounidense tendrán que volver a demorarse y tardarán más de lo previsto. También indica que en este momento la NASA no podría trabajar sin apoyarse en la agencia rusa.

Es muy probable que en su oficina, Putin esté soltando una carcajada más o menos así:

vía The Verge

fuente Space News

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