El armatoste metálico está diseñado para ayudar a darle más vida útil a los satélites artificiales.

La vida en el espacio es muy dura, prueba de ello es que normalmente cuando un satélite artificial sufre un desperfecto (o se queda sin combustible) es casi imposible repararlo, por más intentos que se hagan desde la Tierra por hacerlos volver a funcionar.

Los científicos de la NASA han estado buscando desde hace años soluciones para ayudar a aumentar la vida útil de estos dispositivos. Después de muchos análisis concienzudos, los investigadores pensaron que la mejor solución era llevar a los satélites al mecánico… o mejor dicho, construir un robot mecánico que acompañe a los dispositivos espaciales en sus aventuras por el cosmos.

Una de las pocas imágenes de VIPIR en funcionamiento
Una de las pocas imágenes de VIPIR en funcionamiento

Como era de esperarse, el desarrollo de este tipo de robots reparadores aún se encuentra en pañales, pero la NASA ya cuenta con VIPIR, un prototipo que actualmente se esta probando en la Estación Espacial Intertnacional, el cual podrá reparar en el espacio cortocircuitos, abolladuras producto de choques con objetos espaciales, rellenar de combustible a los satélites,  paneles solares y, en teoría, arreglar casi cualquier desperfecto.

VIPIR cuenta con un largo brazo robot, tres cámaras y una especie de caja de herramientas modular en su interior. Todas sus acciones se controlan desde la Tierra por un equipo de ingenieros que controlan al robot a distancia. Este robot es la prueba de que el futuro (casi) es hoy.

fuente NASA

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