La kayak es completamente funcional. Este aditamento deportivo es una prueba más de las múltiples cosas que se pueden construir con ayuda de una impresora 3D.

Jim Smith, un ingeniero en computación que forma parte de la empresa de programación 3D Systems, construyó una kayak casera de 5 metros de largo, resistente al agua y que flota sin problemas sobre el mar. Todo esto gracias a 28 piezas fabricadas con ayuda de la impresión 3D.

Este ingeniero construye impresoras 3D por encargo en un pequeño taller que tiene en su casa, donde durante uno de sus ratos de ocio decidió fabricar una kayak. El vehículo deportivo está fabricado con plástico ABS (Acrilonitrilo Butadieno Estireno), tornillos industriales, insertos de latón roscado y silicón.

Kayak-3D-02

Este proyecto le costó a Smith una inversión de 500 dólares y 42 días de trabajo. También tuvo que hacer algunas modificaciones personalizadas en la impresora, así como ampliar su taller para tener el espacio necesario.

“Este diseño se basó inicialmente en la kayak Siskiwit Bay de Bryan Hansel, pero ligeramente modificado. La forma de la kayak fue cambiada para que se ajustará a mi altura y peso. (…) Para poder fabricar las secciones sólidas de la kayak tuve que modificar mi casa para instalar una impresora 3D muy grande, e imprimir las partes dentro de una cámara caliente para que no se deformara o se rompieran las piezas”, señala Smith.

Una kayak similar puede costar en las tiendas especializadas fácilmente unos 1,000 dólares, por lo que Smith se ahorro la mitad del precio. Si estás interesado en ver los detalles de la construcción de este interesante vehículo, puedes hacerlo en el blog Grass Roots Engeneering.

vía Slate

fuente Grass Roots Engeneering

temas