La batalla legal entre los taxistas de España, India y Tailandia en contra de Uber acaba de dar un giro que deja mal parado al servicio.

Uber no vive su mejor momento, después de los escándalos en que se han visto envueltos recientemente y  su prohibición en el estado de Nevada, el servicio de transporte acaba de recibir una serie de duros golpes que pueden poner en peligro su existencia como negocio.

En primer lugar, un juez mercantil de Madrid decretó ayer el cese total de operaciones de Uber en todo el territorio español por considerar que su servicio representa una “competencia desleal” para los taxistas tradicionales. Además, en su resolución el juez estableció que los choferes de Uber no tienen los permisos necesarios para realizar el trabajo por el que pretenden cobrar y, por tanto, solicita a las compañías de telecomunicaciones y sistemas de pago online que no realicen ningún tipo de transacción relacionada con Uber.

Algo similar ocurrió en Tailandia, donde de acuerdo con un reporte de The Verge, las autoridades locales consideran a Uber como un servicio de taxis sin licencia e inseguro. Es por ello que ahora consideran a la plataforma como un comercio de transporte ilegal, por lo que se determinó prohibir el servicio en aquél país asiático.

EL chofer de Uber que presuntamente violó a una pasajera en la India
El chofer de Uber que presuntamente violó a una pasajera en la India

El caso de la India es diferente, pero igualmente deja mal parado a Uber. El servicio fue suspendido en Nueva Delhi luego de la violación de una pasajera que se quedó dormida en un viaje contratado por medio de la aplicación. A pesar de que el presunto violador fue capturado, se comprobó que el delincuente contaba con antecedentes de delitos sexuales, pero el portal no revisó el historial de su chofer. Actualmente el gobierno de la capital de la India está buscando el apoyo de otros gobiernos estatales para ampliar la prohibición en todo el país.

Estas medidas han comenzado a tomarse luego de la expansión mundial de Uber, que en unos años consiguió presencia en mucho países. En todos los casos, los gobiernos locales sostienen que sólo están haciendo cumplir sus leyes, y que dejarán operar a Uber si acepta acatar las normativas que regulan a los taxis y paga un seguro de chofer por cada uno de sus conductores.

Prácticamente en todos los países donde opera, Uber se acredita como una compañía de tecnología y no como un servicio de transporte.

vía Reuters

fuente Europa Press

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