Erik Finman se volvió rico gracias a que invirtió el dinero que su abuela le había dejado para sus estudios en criptomonedas.

La historia de Erik Finman se está volviendo popular alrededor de todo el mundo. A los 12 años, el joven decidió que la escuela no era lo suyo y hoy, siete años después, cuenta con una fortuna millonaria gracias a que invirtió en Bitcoin los 1,000 euros que su abuela había destinado para sus estudios

En una entrevista para Business Insider, el joven aseguró que todavía existen muchas oportunidades para invertir en la criptodivisa y que todos aquellos que no inviertan ahora, se perderán de una gran ocasión para volverse ricos en 10 años.

“…si eres inteligente acerca de la criptomoneda en los próximos 10 años, muchas personas pueden construir su fortuna incluso mejor que antes”, dice Finman.

Pero lo cierto es que la historia de este joven ricachón es un tanto peculiar. Cuando se dio cuenta que no le gustaba la escuela apostó con sus padres que si se volvía millonario antes de los 18 años no tendría que ir a la universidad. Entonces, Finman tomó el dinero que su abuela le dejó, compró bitcoins a 10 euros cada uno y años después ganó la apuesta antes de cumplir el plazo acordado.

Además, Finman alienta a la gente para que siga invirtiendo en criptomonedas, que no se desmoralicen porque su valor decrece de repente. Y es que el joven asegura que se trata de un proceso normal:

“Para mí, la disminución se debe a una disminución en el impulso: después del desarrollo de los últimos meses, tenía que suceder en algún momento. Era previsible porque el valor continuaba aumentando constantemente mientras que muchas personas no estaban convencidas del aumento de los precios”.

Pero el joven inversor también piensa que Bitcoin tiene que renovarse o morir, y la compara con historias como la de Netscape o Myspace:

“Bitcoin es una especie de pionero de las nuevas tecnologías, por lo que es importante que siga existiendo. Pero la tecnología ya está empezando a quedar obsoleta: para comprar un café por 2 dólares, debe pagar una tarifa de transacción de 30 dólares.

Estos problemas deben abordarse en el nivel tecnológico, dando una nueva moneda o actualizando una moneda. A esto se suman los costos de electricidad para la minería: para extraer un bitcoin, necesita tanta energía, con la que podría cubrir las necesidades de una casa durante todo un año”.

Aunque el optimismo en Erik Finman es latente, hay que considerar varios factores, como el hecho de que lleva siete años invirtiendo en criptomonedas y por lo tanto tiene mucha experiencia en el mercado. Sin embargo, quienes están decididos a invertir deberían hacerlo con la precaución necesaria. Además, no todos tenemos una abuela y unos padres como Erik Finman.

fuente Business Insider

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