La historia del Fusil Mondragón es tan fascinante como sus innovaciones técnicas en el campo de batalla.

Conocido entre los entusiastas de las armas como “el primer rifle semiautomático de la historia”, el Fusil Mondragón fue creado por el general mexicano Manuel Mondragón quien, años antes de que estallara la Revolución Mexicana, diseñó un sistema novedoso que podría reemplazar los rifles de cerrojo que los ejércitos de todo el mundo usaban.

¿Quién era Manuel Mondragón?

No contaremos aquí la historia completa de este hombre. Pero bastará con decir que Manuel Mondragón nació en Ixtlahuaca, Estado de México, en 1859, y que desde joven se especializó en las armas de artillería en el Colegio Militar de Chapultepec.

Mondragón era un apasionado de las armas que llegó a diseñar varios rifles y mejorar los sistemas de la artillería mexicana, que hicieron más mortífero el arsenal del ejército mexicano. Bajo el apoyo del régimen de Porfirio Díaz, en 1887 patentó el Fusil Mondragón, que después sería conocido oficialmente como “Fusil Porfirio Díaz Sistema Mondragón” y se convertiría en el primer rifle semi-automático usado por un ejército en el mundo.

Manuel Mondragon
Manuel Mondragón.

Antes de que la cultura popular volviera famoso a este general por el diseño de su rifle, los libros de historia registraron a Manuel Mondragón como uno de los artífices de la Decena Trágica: diez largos y tristes días de febrero de 1913 en los que los mexicanos mataron a sus compatriotas en las calles de la Ciudad de México, en un intento por derrocar al presidente Francisco I. Madero.

¿Qué tiene de interesante este fusil?

El Fusil Mondragón tenía un mecanismo muy revolucionario para su época: funcionaba por acción de los gases del disparo producidos por la deflagración de la pólvora, mediante un cilindro paralelo y su pistón. Sin embargo, el arma también podía funcionar manualmente como un fusil de cerrojo si se cerraba la válvula montada en el tubo de gases.

Como el diseño del fusil era demasiado innovador, las armerías mexicanas no pudieron producirlo en masa. Así que Mondragón tuvo que acudir a la fábrica suiza Schweizerische Industrie Gesellschaft (SIG) para que lo fabricaran.

El sistema del Fusil Mondragón era muy complejo y delicado para su época.

Unos meses después, llegó a México el primer cargamento de fusiles Mondragón que, luego de algunas pruebas de precisión, uso y disparo, llegaron a manos del ejército federal hasta que estalló la Revolución y los embarques se detuvieron.

Durante el tiempo en que ambos bandos de la lucha usaron este rifle, salieron a relucir varias fallas del Mondragón en el campo de batalla. Por un lado era muy fácil que se atascara cuando se usaba entre la tierra y el lodo, y por el otro, la falta de piezas disponibles dificultaban su reparación y limpieza.

El Mondragón es usado en la Primera Guerra Mundial

Como la fábrica SIG ya no tenía quien le pagara sus fusiles (Porfirio Díaz ya no era presidente y México estaba en quiebra), miles de unidades quedaron abandonadas en sus bodegas hasta que inició la Primera Guerra Mundial y los alemanes le compraron a los suizos todo el arsenal excedente que los mexicanos ya no podían pagar.

De esta manera el fusil Mondragón llegó a los campos de batalla de Francia y Bélgica en manos de los alemanes, quienes también acabaron quejándose de que el rifle se atascaba muy rápido y su munición (la reglamentaria del ejército mexicano) era algo escasa.

Mondragon siglo XIX
Antes del 1908, SIG tenía “otro” fusible Mondragón de cerrojo, el modelo 1894.

Antes del 1908, SIG tenía "otro" fusible Mondragón de cerrojo.

Aun así, el sistema creado por el mexicano llamó la atención de los generales alemanes, quienes después de retirarlo de las trincheras, se los suministraron a los aviadores de su fuerza aérea para que lo usaran cuando volaran. Incluso se dice que el mismísimo Barón Rojo utilizó el arma mexicana bordo de su Albatros.

Tal vez este fusil habría sido el arma más querida de los soldados de este conflicto, pero lo delicado de su sistema dificultó tanto su producción, que la mayoría de los ejércitos optó por usar los viejos modelos de cerrojo.

Los nazis defienden Berlín con un rifle mexicano

Para 1940 los rifles semiautomáticos ya no eran ninguna novedad, pero debido a que la República Weimar (1918 – 1933) había comprado algunos miles de fusiles Mondragón, todavía quedaban bastantes para armar al ejército alemán para cuando Hitler ascendió al poder en 1933.

De esta manera el Mondragón acabó en manos de algunos nazis, primero como arma secundaria de la Waffen SS y luego como los rifles principales de las fuerzas civiles de defensa de las ciudades alemanas al término de la Segunda Guerra Mundial: la Volkssturm. Sin embargo, durante este conflicto los Mondragón fueron usados solamente porque no había otra cosa disponible y no porque fueran confiables o fáciles de producir.

Volkssturm
Los alemanes intentaron defender el avance de los rusos con los excedentes del arsenal nazi.

Los alemanes intentaron defender el avance de los rusos con los excedentes del arsenal nazi.

Se dice que el modelo 1908 del Mondragón, el más popular de todos los que se diseñaron, llegó a armar a las filas del Ejército Imperial Japonés y luego de su caída, acabó en manos del Ejército Popular de Liberación de China. Lo cierto es que el rifle, siendo bastante innovador para su época, sí fue producido por varios países que lo usaron hasta bien entrada la década de los ochentas.

El Mondragón en la cultura popular

Hoy el Mondragón es conocido por muchos gracias a los videojuegos de disparos, en especial por Battlefield 1, que logró colarlo en su modo multijugador.

El fusil también apareció en el videojuego mexicano Al Grito de Guerra, pero debido a que el shooter nunca tuvo un lanzamiento oficial, la mayoría de la gente no identifica a este como el primer título en incluirlo en su arsenal virtual.

Si quieres saber más del funcionamiento de esta arma, en el canal Forgotten Weapons de YouTube explican a detalle sus datos técnicos.

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