Top: todas las películas de la saga de Rocky

Enlistamos todas las películas de la saga de Rocky de la peor a la mejor, según lo que podemos aprender de ellas.
Foto: (MGM)

Hace unos días me di a la tarea de ver, nuevamente, como por octava vez, todas las películas de Rocky, incluidas las dos películas de Creed, sólo para constatar que hay mucho que aprenderle al semental italiano para la vida.

Visitar las películas, en esta realidad enrarecida, consiguió que mi canon personal se reacomodara y películas que consideraba menores, cambiaron su lugar en la lista de favoritas.

Así que este es un intento por compartir una lista personalísima de todas las películas de Rocky (ordenadas de peor a mejor), que considera, no sólo la factura cinematográfica de la cinta, también alguna lección que la saga tiene deparada para quienes la estamos pasando más o menos mal estos días.

8. Rocky V (1990)

Rocky viene regresando de su viaje a Rusia, Robert, su hijo, dio un salto cuántico en su edad en tan sólo unos meses –el tiempo que Rocky estuvo en la URSS–. Tras recibir tantos golpes, el “Semental italiano” ha sufrido daño a nivel cerebral y tiene que retirarse.

No sólo eso, su cuñado Paulie (Burt Young) ocasiona que toda la fortuna de Rocky se vaya al caño, por lo que la familia Balboa tiene que regresar a la Philadelphia donde Rocky se curtió siendo un cobrador pendenciero. Aquí aparece Tommy Gunn (Tommy Morrison), un boxeador que admira a Balboa y pide que lo entrene.

Tommy Gunn, es una máquina de puñetazos, se gana la confianza del ex campeón, quien cae rendido ante sus capacidades, pero al final Tommy le juega chueco y todo se resuelve en la calle. Aquí no hay boxeo, hay lucha callejera, una mezcla de grecorromana, con puñetazos.

Lo más interesante de la cinta es la relación entre el hijo Robert y Rocky. En plena adolescencia, en medio de un cambio drástico de vida, el niño necesita a su padre, pero éste, enceguecido por su nuevo alumno, lo ignora. Aquí todo podría ser distinto. No suena, la película deja de ser una historia de amor entre Adrian (Talia Shire) y Rocky, para convertirse en una historia de padres e hijos, pero aquí todo falla. Robert –quien está en la adolescencia se vuelve uno de los personajes más odiosos del mundo.

Extrañé una pelea final de box, porque ahí, donde Rocky pretende llevar las lecciones de box hacia la vida, sólo queda una historia mal contada, con un Stallone ya muy retocado al estilo de los noventa y poco eficiente para ser una película más de acción.

  • Lo malo: El inefable Tommy Gunn, el peor villano de la saga, y tal vez uno de los más tibios del cine en general. Además, los gloriosos soundtracks de Rocky ya no aparecen, las guitarras ochenteras son sustituidas por una banda sonora de puro rap (que tampoco está mal), pero es Rocky, caray.
  • Lo bueno: Rocky recupera su viejo sombrero y al final, trata de dar una lección a su hijo, sobre el amor paterno, aunque fracasa en el fondo y por eso Robert se sentirá a la sombra de su padre toda la vida, pero eso viene después.
  • Enseñanza para la vida: Ponte trucha.

7. Rocky II (1979)

Ya sé, que el mundo también odia Rocky III, y que la pondrían antes que Rocky II, pero a ver si consigo explicar el punto. No hay que olvidar que este conteo considera las lecciones de Rocky para la vida.

En esta secuela escrita, dirigida y protagonizada por Sylvester Stallone, comienza con las últimas escenas de la primera entrega (esto se volvería un signo característico de la franquicia hasta Rocky V). Los dos púgiles Apollo Creed y Rocky Balboa son llevados a urgencias, Apollo reclama la revancha, a pesar de haber ganado, pero Rocky no quiere volver a pelear y decide retirarse porque –debido a los golpes– tiene una lesión que podría hacerlo perder un ojo (sí, Rocky siempre está lastimado y milagrosamente de una película a otra eso deja de importar).

Balboa disfruta de las ganancias de la pelea con Apollo, se compra un coche, una casa, le propone matrimonio a Adrian, se casan y están a punto de tener un hijo, pero Rocky no es capaz de conseguir vivir de su fama mucho tiempo. Al final decide aceptar la pelea con Apollo, es entrenado por Mickey y, como todos sabemos, gana.

  • Lo malo: Rocky fue una gran película porque, precisamente, el protagonista no ganaba la pelea física, pero sí la pelea espiritual que lo fue encauzando toda la cinta. Aquí, parece que Stallone estaba urgido de que su personaje ganara. Además hay toda una cosa de chantaje emocional con una enfermedad que asola a Adrian.
  • Lo bueno: Rocky está de vuelta para repartir golpes. El amor por Adrian se reafirma. Stallone sigue siendo el Rocky de cuerpo pesado que conocemos y que aboga a la fuerza para pelear, más que a su agilidad.
  • Enseñanza para la vida: Naciste para pelear, ¿por qué harías lo contrario? y… no gastes el dinero a lo wey.

6. Rocky IV (1985)

Durante años se trató de mi segundo lugar en el top de las películas de Rocky antes de que aparecieran las dos partes de Creed. Me emociona la historia del héroe que venga la muerte de su amigo acaecida a manos de Ivan Drago (Dolph Lundgren) camarada de la URSS y, luego de vencer todos los retos de la vida, sólo le queda derrotar a una nación entera de una forma limpia: el boxeo. Sin embargo, no pensaba mucho en el contexto de la Guerra Fría y de la propaganda pro yanqui y en lo vacío de la trama de la película. Empezaré por señalar que Rocky es rico y tiene un robot que le regala a Paulie. Un robot que es la antesala de los asistentes inteligentes de hoy.

Rocky IV

El asistente electrónico de Rocky IV es la muestra latente de la idea de utilizar la tecnología al servicio de la comodidad de la población, mientras que toda la tecnología que rodea a la URSS está puesta al servicio militar y del gobierno ruso.

Esta película Rocky es perseguido por la imagen de un súper hombre que, esto nos lo dejan notar de paso, ha sido alterado mediante anabólicos rusos para ser el soldado perfecto, mientras que Balboa, luego de que también se ha quedado sin Mickey, se entrena en la estepa rusa, para demostrar que no hay nada más noble que llevar el cuerpo al límite sin ayuda de chochos.

Pero todo en la película flaquea y lo peor es cuando al final todo el mundo acaba clamando el nombre de Rocky en la Unión Soviética, ¿Por qué no el de Drago, quien da una excelente pelea tal como le sucede al semental italiano en otras películas?

  • Lo malo: A esta película le falta carnita. Una trama más profunda donde, más allá de las banderas ideológicas, en el ring se resuelva todo hombre a hombre, sin representaciones simbólicas de ningún tipo. Faltan pues dos máquinas a gran velocidad chocando y creando un tremendo caos. Y sí, el robot es la cosa más odiosa y estúpida de la película.
  • Lo bueno: Toda la secuencia del entrenamiento de Rocky y el mejor villano de toda la saga.
  • Enseñanza para la vida: A veces es necesario recordar de dónde venimos para enfrentarnos a grandes problemas.

5. Rocky III (1982)

A diferencia de Rocky V, que todo mundo la odia, Rocky III es una película que a la mayoría de las personas les parece bastante equis, sin embargo, y de acuerdo con la idea de Rocky de sobreponerse a la derrota, esta película es un digno ejemplo de eso. 

Luego de vencer a Apollo, el Semental Italiano está de vuelta, sólo que ahora se ha vuelto millonario y goza de varias victorias en su haber. Pero entonces aparece  Clubber Lang (Mr. T), un boxeador negro que viene desde abajo y le ha costado convertirse en un boxeador ágil, fiero y duro, un tipo que bajo su sedienta mirada de de triunfo esconde el “ojo de tigre”, esa virtud de los boxeadores que se aferran a los guantes con tal de conseguirlo todo y que, Rocky Balboa, ahora ha perdido. 

Lang reta a Rocky, quien está listo para retirarse, pero luego de ofender a Adrian e insistir, Balboa termina por aceptar el reto. En la película Mickey muere y Rocky es derrotado por Clubber Lang. 

Abatido moralmente, con la muerte de su entrenador a cuestas y con miedo a volver a subir al cuadrilátero, Rocky se empequeñece, entonces aparece Apollo Creed, su viejo rival, para asegurarle que debe olvidarse de su fortuna, que tiene que volver a enfrentar a Lang, para vencer sus temores y entonces, decide entrenarlo. 

  • Esta cinta es buena porque aquí el entrenamiento de Rocky se ciñe más al entrenamiento real de un boxeador. Lo vemos adoptar el estilo ágil de Creed, jugar con los pies, moverse de un lado a otro, etc., en este sentido es una de las películas más boxísticas de la saga. 
  • Lo malo: es una película corta que pudo profundizar más en los temores de Rocky tras la derrota luego de estar en la cúspide. 
  • Lo bueno: Hay más box en esta película y Clubber Lang no es el rival tan soso que todos creen que es. Por supuesto, no podemos olvidar el icónico tema de Survivor y, además, Stallone está en un gran momento físico, ha bajado de peso y es puro músculo. 
  • Enseñanza para la vida: No importa que tan alto hayas llegado siempre puedes caer, pero lo importante es aprender a levantarte después del golpe. 

4. Creed II (2018)

Esta secuela es lo que tuvo que ser Rocky IV. El hijo de Ivan Drago, Viktor es una sólida masa de músculo y resentimiento dispuesto a recuperar el honor del apellido de la familia. Mientras, tanto Adonis Creed (Michael B. Jordan) goza de su legado en el boxeo y está listo para casarse con Bianca (Tessa Thompson).

Creed II

Cuando todo parece ir de perlas, desde Rusia llegan los Drago para retar a Adonis, desde luego el hijo de Apollo quiere vengar a su padre y está dispuesto a darlo todo para vencer a Víktor, quien está convencido, gracias a las ideas de su padre y al abandono de su madre, que la culpa de todo la tiene Rocky Balboa.

Aquí asistimos a la combinación de Rocky III y Rocky IV. Adonis pierde el primer enfrentamiento contra Viktor, para luego ser entrenado por Rocky y defender su legado.

Si ocupa este número en la lista de la saga es porque hay más trama en la película, la historia se teje mejor y las secuencias de boxeo están muy bien realizadas.

Además, hablamos del regreso del mejor villano de la saga.

Lo malo: puede parecer, por momentos, algo absurda y la verdad es que a estas alturas de la saga puede cansar ver una historia tan repetitiva.

Lo bueno: Ivan Drago está de vuelta. La película está muy bien llevada para ser una secuela que a todas luces pudo ser una abominación, pero la cinta se supera en drama y tensión a cada paso.

Enseñanza para la vida: Debes reconocer cuando vale la pena no dejarse embargar por las emociones o, de lo contrario, podrías salir muy lastimado. Al final, “en el ring hay reglas, en la vida no”.

3. Rocky Balboa (2006)

Tuvieron que pasar, afortunadamente, dieciséis años para que Sylvester Stallone se volviera a poner los guantes de Rocky Balboa. En esta entrega Rocky es dueño de un modesto restaurante llamado Adrian’s, tiene una vida estable, pero siente una inmensa furia que le quema las entrañas y de la cual no ha podido deshacerse desde la muerte de su esposa. Además, Robert, su hijo, tiene una vida independiente alejado de su padre, pues la sombra que proyecta la imagen del campeón sobre su vida es agobiante. 

Rocky Balboa

A la par se ha construido la imagen de un nuevo campeón, Mason Dixon (Antonio Tarver), quien es un trasunto de Floyd Maywether, a quien muchos consideran un campeón inmerecido en la historia del boxeo. A partir de una simulación virtual entre el Semental Italiano y The Line Dixon donde Rocky sale victorioso según la computadora, los manejadores de Mason hacen todo lo posible por llevar la pelea a la vida real. 

Luego de pensarlo mucho, Rocky sale del retiro para enfrentarse a Dixon, pero en realidad lo hace para terminar con la bestia que lo asedia por dentro. En este punto, Robert le reclama a su padre el hecho de haber vivido a su sombra y Rocky le responde con uno de los discursos más hermosos de la historia del cine, para explicarle que debe hacerse responsable de su vida. Bobby y su padre se reconcilian y Rocky está listo para enfrentar a Mason. 

La película es un golpe de nostalgia. El entrenamiento de Rocky no sólo es un homenaje a los de sus anteriores películas, sino que es acorde con las capacidades de un púgil avejentado. Además es interesante ver cómo la Philadelphia de la clase obrera que retratan las películas de Rocky en las cintas anteriores ha cambiado por una población afroamericana víctima del capatalismo más salvaje. 

Lo malo: Mason Dixon pudo ser retratado como un competidor más digno para Rocky. 

Lo bueno: Se trata de una película de padres e hijos que desemboca en una verdadera reflexión sobre la manera en la que nos paramos ante la vida. Es, otras palabras, lo que tuvo que ser Rocky V. 

Enseñanza de vida: Una frase directa de ese hermoso discurso: “Nadie te golpeará tan fuerte como la vida. Y no importa lo fuerte que puedas golpear, importa lo fuerte que ella pueda golpearte y seguir avanzando…Todo lo que puedas resistir y seguir luchando. Eso es lo que hacen los ganadores”. 

2. Creed (2015)

Nadie tenía muchas expectativas respecto a esta película. Todos pensábamos que Stallone ya tenía que haber terminado con Rocky después de la última entrega de 2006, sin embargo cuando lo vimos en pantalla el resultado fue más que satisfactorio. Se trataba de un gran regreso de la saga, de una película de las herencias, una historia sobre la construcción del propio legado.

Creed

Apollo Creed tuvo un hijo, Adonis, fuera del matrimonio que, por azares del destino, terminó en un orfanato tras la muerte de su madre. La viuda Creed decide acogerlo y darle una buena educación, pero él trae el box en la sangre, así que cuando crece decide que va a pelear y ser mejor que su padre. Para conseguirlo busca que Rocky lo entrene.

En un inicio Rocky se niega pero termina aceptando, a la par Adonis Creed quiere hacer carrera propia sin la influencia del apellido, por lo que reniega de su padre, pero al final acaba aceptándose como lo que es un Creed de pura cepa y además demuestra que él mismo es capaz de construir su camino.

Por su parte, Rocky tiene que lidiar con el cáncer, la misma enfermedad que se llevó a Adrian, y aunque en un inicio se niega, gracias a Adonis decide emprender una lucha personal.

  • Lo peor: La forma en que aparece Adonis parece un truco sacado de la manga que no acaba de cuajar, pero por el bien de la historia lo terminamos por creer.
  • Lo mejor: La actuación de Stallone, la cual le valió una nominación al Oscar como Mejor Actor de Reparto y el Globo de Oro en la misma categoría. Por su parte, Adonis Creed se mueve como un verdadero boxeador en las secuencias de pelea.
  • Enseñanza para la vida: Tú eres el único enemigo que se interpone entre tus metas y la posibilidad de conseguirlas.

1. Rocky (1976)

  • La verdad es que esta película no necesita presentación. La película se hizo merecedora de tres estatuillas de la Academia, incluyendo Mejor Película –sí, venció a Taxi Driver–. Siempre será la película número uno del Semental Italiano porque nos presentó a Rocky, porque Rocky pierde, pero gana en la vida. No es sólo una película de boxeo es un drama de amor y una pausada manera de encabalgar una historia de triunfo espiritual.
  • Lo peor: La película puede parecer un poco lenta por momentos para tratarse de una película de box.
  • Lo mejor: No es una película de box.
  • Enseñanza para la vida: A la cima no llegas superando a los demás, sino superándote a ti mismo.