El Dr. Anthony Atala, de la Escuela de Medicina de la Universidad Wake Forest en Carolina del Norte, dio a conocer los resultados de los primeros trasplantes vaginales que se han realizado en el mundo. El equipo de especialistas que llevaron a cabo las operaciones estuvo formado por destacados investigadores de los Estados Unidos y de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) en la Ciudad de México.

La pacientes eran jóvenes mexicanas de entre 13 y 18 años que padecían del síndrome de Rokitansky (MRKH), una rara enfermedad genética en la que la vagina y el útero están subdesarrollados o ausentes, aunque sí tienen ovarios y usualmente producen óvulos a partir de la pubertad. Sin embargo, su menstruación se demora y es entonces cuando se toma conciencia del problema. Además su vagina es demasiado estrecha, por lo que tener relaciones sexuales se vuelve complicado o imposible. Esta enfermedad afecta a una de cada 10,000 niñas.

En el experimento, los investigadores tomaron de los genitales de las pacientes una muestra de tejido del tamaño de menos de la mitad de un timbre postal. Multiplicaron las células de ese tejido en el laboratorio, las sembraron en un patrón biodegradable y lo moldearon a la dimensión y forma correctas para cada paciente antes del implante.

La primera de estas cirugías se llevaron a cabo en 2005 y durante estos años se les ha dado seguimiento a todas, prueba de ello es el video que presentaron, en donde una de las pacientes habla de su vida después de la operación, caminando de la mano de su novio actual.

La joven, cuyo nombre no fue dado a conocer, sostiene en el video:

“Me hace sentir muy afortunada después de ver varios doctores, varias opiniones, y de que ninguna me diera la respuesta acertada. Cuando descubrí que existe esta posibilidad y que estaba a mi alcance, pues me sentí muy feliz. Gracias a esta operación yo puedo llevar una vida normal. Me parece que hay que compartirlo para otras niñas que tengan el mismo problema que yo. Que no se queden en enterarse de que existe, sino que se puede tratar, que puedes estar bien y llevar una vida normal”.

Hasta ahora las mujeres que recibieron los implantes vaginales registran niveles normales de funcionamiento sexual, sin ninguna complicación de largo plazo. De entre las cuatro que recibieron el tratamiento sólo dos tienen matrices, pero se desconoce si podrían embarazarse.

fuente Universidad de Wake Forest

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