Sanguijuelas. Foto: Pixabay

Un grupo de investigación del Instituto de Fisiología Celular (IFC) de la UNAM estudia la liberación de serotonina en las neuronas de las sanguijuelas. Con ello podrían comprender mejor el cerebro humano.

Las sanguijuelas podrían develar el secreto de algunos procesos cerebrales que afectan a los humanos, en concreto los que se relacionan con la liberación de serotonina.  Sorprendentemente, su fisiología es parecida a la nuestra, pero en una escala menor. De las 400 neuronas que tienen en cada uno de sus 21 ganglios intermedios, sólo 7 producen serotonina, y casi todas se encuentran bien identificadas. Este hecho proporciona un ambiente ideal para la investigación de los procesos serotoninérgicos, pues en contraste los mamíferos cuentan con alrededor de 400 mil de estas neuronas.

La investigación está dirigida por Francisco Fernández de Miguel, del IFC de la UNAM, y por Guillermo Ramírez Santiago, del Instituto de Física de la misma Universidad. Su objetivo más inmediato es identificar los procesos que se encuentran detrás de la liberación de la serotonina, un neurotransmisor que carga con numerosas funciones neurológicas. Según Ramírez Santiago:

“Entre sus funciones se encuentran la regulación de la conducta, el estado emocional, el sueño, el apetito y el deseo sexual. En particular, la depresión se ha asociado a niveles bajos en el sistema nervioso.”

De manera que el estudio podría conducir a un mejor diseño de fármacos a nivel molecular que prevengan los problemas causados por los bajos niveles de serotonina.

Instituto de Fisiología Celular, UNAM
Instituto de Fisiología Celular, UNAM

Las neuronas de las sanguijuelas se excitan mediante la aplicación de un estímulo eléctrico, el cual libera las sustancias bioquímicas de sus vesículas. En determinadas circunstancias se expulsa el contenido completo, y en otras otras sólo una parte de él. Uno de los objetivos clave de este proyecto es identificar por qué ocurre una cosa u otra.

El cuerpo humano comprende una compleja red de transmisores que se comunican mediante señales eléctricas o bioquímicas, como las que produce la serotonina. Entender los procesos de comunicación podría ayudarnos a corregir problemas diversos. De acuerdo a Ramírez Santiago:

“El mal funcionamiento de alguna de las vías de transducción conduce a enfermedades como el cáncer, diabetes y Alzheimer. Uno de los retos actuales y de las próximas décadas es entender, desde un punto de vista molecular, cómo ocurren los procesos de señalización celular. Con ello será posible diseñar fármacos a nivel molecular que corrijan el mal funcionamiento de las vías de transducción celular correspondientes.”

Así, una comprensión de los procesos finos detrás de la liberación de la serotonina en las sanguijuelas podría abrirnos la puerta para entender los mismos procesos en el cuerpo humano. Con dicha información será posible diseñar fármacos más precisos que puedan ayudar a controlar algunas de las enfermedades más letales en la actualidad.

vía DGCS, UNAM

fuente Frontiers

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