Mole Negro de Oaxaca

(Wikimedia Commons)

Las plagas y el calentamiento global han puesto al huacle, chile con el que se hace el mole negro, al límite de la existencia.

El mole negro de Oaxaca es un platillo delicioso cuyo sabor no podrás encontrar en ningún otro lugar del mundo. La mezcla exacta de chiles, chocolate, especias, tomate y demás ingredientes nos hablan de mucho más de comida. Nos dicen todo sobre la cultura de las ocho regiones que conforman ese estado, sus celebraciones y hasta sus penas.

Ahora, ese legado cultural que ha trascendido generaciones podría desaparecer. En 2013 la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo, Pesca y Alimentación (Sagarpa) declaró como especie en peligro de extinción al huacle, chile con el que se hace el mole negro, luego que las plagas y las afectaciones por el cambio climático, como la falta de lluvia, provocaron que los agricultores dejaran de sembrar dicho cultivo y hoy es muy poco el que queda.

Sin embargo, hay una esperanza de que pueda vivir de nuevo (y con él el sabor tradicional del mole negro) pues sus semillas pueden ser resguardadas en un banco de germoplasma y con ello preservar la especie.

En un post del blog oficial del Conacyt, el maestro en ciencias en conservación y aprovechamiento de recursos naturales del Instituto Politécnico Nacional (IPN) en Oaxaca, Jair San Juan Martínez, explicó que el cultivo del huacle es “adaptable a producción bajo cubierta”.

“Sin embargo, se requieren estudios sobre el requerimiento hídrico, nutrición, manejo integrado de plagas, conservación de semillas y su manejo poscosecha, sobre todo el proceso de secado del chile, ya que es de esta forma como se comercializa”, dijo el investigador del Instituto Politécnico Nacional (IPN).

¿Por qué llevamos a una especie de chile tan usada cotidianamente a la extinción? El maestro San Juan opina que en gran parte se debió a que existía poca investigación científica que contribuyera con su recuperación o que nos hablara de sus propiedades nutricionales y las plagas que le afectan.

Desde hace dos años se ha realizado un proyecto de preservación con buenos resultados haciendo que incluso “la polinización se lleva a cabo con solo agitar las flores, sin requerir la presencia de polinizadores que naturalmente se encuentran a campo abierto como abejas” asegura el especialista.

fuente Conacyt

temas