Un monumento donde se resguardaban los restos del famoso filósofo fue hallado en Estagira.

De manera inesperada, durante una de las conferencias realizadas en un encuentro internacional sobre la vida y obra de Aristóteles, realizado en Tesalónica, Grecia, el arqueólogo Costas Sismanidis dio a conocer que descubrió el Aristotelión, la tumba del filósofo.

Sismanidis indicó que desde los años sesenta comenzó a realizar excavaciones en la península Calcídica, sobre todo en la antigua ciudad de Estagira, de donde era originario Aristóteles. En el lugar, muy cerca de la bahía que formaba parte del reino de Macedonia hace 24 siglos, el arqueólogo descubrió un altar que, según él, era el Aristotelión, el monumento funerario donde se depositaron los restos de Aristóteles. Encontrar la tumba demoró mucho porque, sobre ella, se construyó una torre bizantina. 

“No tenemos ninguna evidencia de que sea la tumba de Aristóteles, pero sí fuertes indicios que nos llevan casi a la certeza. El lugar donde se construyó el monumento se encuentra dentro de la ciudad y cerca del Ágora, tiene una vista panorámica en todas direcciones. La construcción parece incompatible con otros usos” señaló el especialista.

De acuerdo con la información oficial, Aristóteles murió de causas naturales en Calcis, la isla de Eubea. De ahí sus restos fueron trasladados a Estagira, donde fue enterrado con honores en una urna de cobre en el Aristotelión, al considerarlo héroe, salvador, legislador y el segundo fundador de la ciudad. A partir de entonces y durante muchos años, los sabios y políticos del lugar se reunía en asambleas alrededor de la tumba del filósofo, además de realizar unas enormes fiestas anuales, conocidas como Fiestas Aristotélicas. Con la caída del imperio, la tumba se perdió, y solo conocimos de ella por viejas crónicas.

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Los restos de la tumba de Aristóteles.

La tumba descubierta alcanza los 10 metros, tiene una planta rectangular, suelo de mármol y se encontraron restos de las tejas de la fábrica de cerámica real, así como muchas monedas de la época Alejandrina. Se encuentra en medio del templo de Zeus y el de Atena, y existía una carretera que llevaba a la entrada del monumento. A partir de hoy, los filósofos y arqueólogos que participaron en el evento se trasladarán al lugar, para conocer de primera mano la última morada de Aristóteles.

fuente The New York Times

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