Se trata de un enorme océano salado que podría tener más agua que la Tierra.

Gracias a la información obtenida por el telescopio espacial Hubble, la NASA y la Agencia Espacial Europea (ESA) confirmaron hoy las sospechas que los astrónomos han tenido desde la década de los setenta: la luna Ganímedes de Júpiter esconde un enorme océano bajo su superficie.

Los científicos analizaron los datos relacionados con la brillante aurora que se encuentra en la atmósfera de Ganímedes, pues los océanos pueden cambiar el comportamiento de estas luces en planetas y satélites naturales. En este caso, la presencia de un océano salado (que conduce la electricidad) afecta el movimiento de la aurora, manteniéndola en una posición más estable alrededor de la luna.

Según los cálculos, el océano se encuentra a una profundidad de 160 kilómetros, pues las bajas temperaturas del satélite hacen que el agua se congele como roca y sea imposible encontrarla en estado líquido sobre la superficie. Ganímedes es el satélite natural más grande del Sistema Solar (tiene un tamaño similar al de Marte), por lo que podría albergar en su interior más agua que toda la que existe en los mares de la Tierra.

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El océano salado se encuentra a una profundidad de 160 kilómetros bajo la superficie

A pesar de que este descubrimiento sugiere que la luna de Júpiter podría tener condiciones para albergar vida, esto no significa que la NASA vaya a enviar próximamente un robot explorador a Ganímedes, pues taladrar 160 kilómetros no es para nada una tarea sencilla.

Sin embargo, la ESA tiene planeado enviar una sonda espacial a Júpiter en el 2022 como parte de la misión JUICE, que tiene el objetivo de hacer nuevas observaciones en las lunas del planeta. Y es que además de Ganímedes, los astrónomos ya han detectado agua en otros satélites de Júpiter como Europa y Calisto.

fuente HubbleSite

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