Casi 200 países intentarán reducir la temperatura de la tierra y promover el desarrollo con bajas emisiones de Gases de Efecto Invernadero.

Mientras tenemos noticias sobre la perdida de hielo en el Ártico y alertas sobre la sexta “extinción masiva” en la Tierra, hoy entra en vigor el Acuerdo de París, un nuevo intento de los países integrantes de la ONU por contener los efectos del Cambio Climático en nuestro planeta.

“Hoy hacemos historia en los esfuerzos de la humanidad contra el cambio climático”, destacó el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon.

Los acuerdos fueron ratificados por 195 países (entre ellos México), los cuales tendrán que comunicar cada 5 años sus contribuciones de reducción de emisiones, en el contexto del desarrollo sostenible y de los esfuerzos por erradicar la pobreza, a la par de promover la resiliencia al clima y un desarrollo con bajas emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI).

Para lograr contener el cambio climático, los países deberán trabajar en conjunto para mantener la temperatura del planeta muy por debajo de 2 grados centígrados (la temperatura que tenía antes de la época industrial).

“Los importantes y ambiciosos objetivos del Acuerdo de París son desde hoy una realidad para todos los gobiernos. Ahora, todos los países aceptan la responsabilidad de tomar cada vez más medidas frente cambio climático como parte central de sus planes de desarrollo”, afirmó Patricia Espinosa, Secretaria Ejecutiva de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC).

¿Los acuerdos de Paris lograrán evitar la inminente catástrofe ambiental a la que nos acercamos como especie? De acuerdo a un estudio del Programa Ambiental de las Naciones Unidas (UNEP), no será así.

La organización asegura que las previsiones de cómo aumentarán los niveles de carbono durante las próximas décadas son alarmantes, incluso con los planes de la cumbre climática, por lo que el plan para evitar que la temperatura del planeta se eleve a 3 grados Celsius en 2030, se quedará corto.

Pese a las malas noticias, no nos queda más que esperar que se sumen las conciencias de la humanidad y al final podamos salvarnos de nosotros mismos.

fuente ONU

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