Jason Barns, el baterista biónico del que les hablamos hace unas semanas, ya hizo su primera presentación pública.

El considerado por muchos como el primer músico cyborg,  debutó hace unos días con su nuevo miembro robótico en el escenario del Atlanta Science Festival. La prótesis, diseñada por Gil Weinberg en el Instituto de Tecnología de Georgia, probó que a pesar de todavía estar lejos de ser perfecta, es sumamente útil para sus propósitos musicales.

Cuando Barnes tensa los bíceps envía señales eléctricas a un pequeño motor que controla la rapidez con que se mueve su aditamento tecnológico. La prótesis también tiene un segundo stick, que integra un acelerómetro y un micrófono que detectan el ritmo de la música cercana, luego un algoritmo produce el ritmo automáticamente, facilitándole seguir el ritmo de las canciones.

Los asistentes al Atlanta Science Festival pudieron comprobar la habilidad mejorada de Barns, quien padeció la amputación de su brazo después de sufrir un accidente y ahora, gracias al seguimiento del caso realizado por la revista New Scientist, podemos ver un poco del potencial que tiene la combinación de tecnología en personas que se vieron afectadas con la perdida de un miembro de su cuerpo.

vía New Scientist

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