Arañas cara de ogro: no tienen orejas, pero pueden escucharte

Estas arañas no solo ven mucho mejor que nosotros, también escuchan cada movimiento de sus presas.
(Imagen: YouTube)

Las arañas cara de ogro, una de las criaturas más temibles de la naturaleza, no solo son espeluznantes por sus grandes ojos y gigantescos colmillos. Un estudio descubrió una nueva razón para temerles: aunque no tienen orejas, escuchan cada uno de tus movimientos y los de sus presas. Y todo está en los receptores de sus cerebros y patas.

Las cara de ogro, de la familia de los deinópidos, son famosas por la forma de su “rostro”, que asemeja a un ogro o una calavera con dos cuencas oculares gigantescas. Gracias a sus enormes ojos, estas arañas pueden ver en la oscuridad 2,000 veces mejor que los seres humanos.

(Imagen: Current Biology)

Una nueva investigación encontró que, además de su sentido de la vista superior, las arañas cara de ogro pueden escuchar. Aunque no tienen un requisito básico para la audición, que son las orejas, sí pueden detectar sonidos a una distancia de hasta 20 metros. De esa manera pueden detectar y capturar a sus presas voladoras en el aire.

Y por si ese comportamiento no fuera suficiente combustible de pesadillas para las personas con aracnofobia, los científicos destacan otros aspectos de su conducta. Las arañas cara de ogro actúan como si estuvieran muertas durante el día. En la noche, sin embargo, estas matan y cazan.

¿Cómo lograron detectar los estímulos auditivos en las arañas? A través de electrodos minúsculos en los cerebros y patas de las arañas, con los que encontraron que estas responden a un amplio rango de frecuencias: desde 100 hertz (como un camión que pasa fuera de tu casa) hasta la más aguda de 10,000 hertz.

(Imagen: Science)

De acuerdo con CNN, el director del estudio Jay Stafstrom pasó una larga temporada en Costa Rica para estudiar a las arañas cara de ogro en su hábitat natural. Ahí fue mordido por una de ellas pero, asegura, solo le dio comezón un rato. Así que, aunque estos animales parezcan aterradores para los seres humanos, son prácticamente inofensivos.